20 de junio de 2019
20.06.2019
Picadura

Una carabela portuguesa ataca a una chica de 22 años en Puntas de Calnegre: "Creía que me moría"

"Quiero contarlo porque había niños cerca, podría ser peor", denuncia Naomi, quien asegura que "el SUAP y el Ayuntamiento no estaban preparados" - Se encuentra ingresada en la Arrixaca desde el martes

20.06.2019 | 09:55
Una carabela portuguesa ataca a una chica de 22 años en Puntas de Calnegre: "Creía que me moría"
La joven que ha sufrido la picadura.

Desde el año pasado se avistan carabelas portuguesas en la costa murciana. Los últimos casos se producían hace apenas unos días en el litoral de Mazarrón. El pasado martes, por primera vez este verano, una bañista sufrió una de las peligrosas picaduras de estos ejemplares en la playa lorquina de Puntas de Calnegre y, desde entonces, se encuentra ingresada en el hospital Virgen de la Arrixaca de Murcia por la gravedad de las heridas.

Naomi Mateos González, de 22 años y vecina de Murcia, fue a pasar el día a Puntas de Calnegre con una amiga (en un primer momento la afectada, que no conoce bien la zona, pensaba que se trataba de Bolnuevo). A mediodía, la joven entró en el mar y, cuando aún iba por la orilla y el agua no le llegaba por encima de las rodillas, sintió una fuerte picadura. Al agacharse para apartar lo que le producía el dolor, el causante de la picadura, un ejemplar de carabela portuguesa, abrazó con sus tentáculos su hombro.

"Me quemaba la piel, me quería morir, me puse a gritar como una loca", cuenta Naomi a LA OPINIÓN. El resto de bañistas que ocupaban la playa no supo cómo reaccionar. Su amiga, que dormía y a la que despertaron los gritos de la joven murciana, corrió hacia ella y, con una de las aletas que usa para bucear, consiguió apartarle la carabela de la piel.

"Todo ocurrió en décimas de segundo", explica Naomi, quien añade que "tenía todas las zonas en las que me había tocado la carabela hinchada, tenía un bulto enorme". "Mi amiga bucea normalmente y sabía perfectamente que era una carabela, yo en cuanto la vi también", apunta la afectada.

Asustadas, las jóvenes acudieron "a un puesto militar, era lo más cercano". Allí la socorrieron y la llevaron hasta el centro de Atención Primaria de la pedanía de Ramonete. "No sabían qué hacer, los sanitarios que había estuvieron 40 minutos buscando en Internet qué hacer, no había un protocolo". Le pusieron un paño de agua hirviendo, ya que eso calma el dolor de las picaduras, y le dieron pastillas para mitigarle el dolor. "El Ayuntamiento no supo cómo reaccionar", denuncia la joven.

Poco después la trasladaron al Hospital Virgen de la Arrixaca, donde permanece ingresada dos días. "Allí sí estaban preparados". Le bañaron con agua caliente para quitarle los tentáculos que aún le quedaban y le suministraron las medicinas adecuadas para estos casos. "Ya no me acuerdo de nada, me dormí", narra la murciana, quien pasó el día de ayer prácticamente sedada y hoy ha despertado.

"Quiero contarlo porque había niños cerca, un montón de buceadores, me ha pasado a mí y dentro de lo que cabe no pasa nada, pero podría ser peor", denuncia Naomi, quien asegura que las cicatrices en su piel no van a borrarse. Se trata de la primera picadura de carabela portuguesa este año en la Región de Murcia.

Desde el Ayuntamiento de Lorca sostienen que, al no llamar la chica a los servicios de Emergencias, no tenían constancia de lo ocurrido, dado que aún no hay servicios de primeros auxilios en las playas entre semana, solo los sábados y domingos.

Qué hacer si sufres la picadura de una carabela

Las carabelas portuguesas se encuentran en el litoral murciano, alicantino y andaluz desde hace varios años y su presencia se hace más notable ahora que se acerca el buen tiempo y los bañistas se animan a probar el agua.

Aunque tiene forma de medusa, no lo es, y tiene una picadura muy dolorosa. Consulta aquí qué hay que hacer si te pica uno de estos ejemplares.

Se trata de un hidrozoo formado por una colonia de pólipos con distintas funciones. Cuenta con una vela de aspecto gelatinoso de entre 15 y 35 centímetros con la que recorre los océanos impulsadas por el viento.

Del centro de su cuerpo cuelgan unos tentáculos que sirven para cazar a sus presas y que pueden llegar a medir hasta diez metros. Aunque las carabelas portuguesas son típicas de las aguas del Atlántico, aparecen cada vez con más frecuencia en el Mediterráneo tras ser arrastradas por las fuertes corrientes.

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