31 de mayo de 2019
31.05.2019
La Opinión de Murcia
Sentencia

Seis meses de trabajos comunitarios por abusar de su sobrina en San Javier

Este individuo, de 65 años, es condenado a dos años de prisión, pero la pena queda suspendida con la condición de que no delinca en un lustro

31.05.2019 | 04:00
Seis meses de trabajos comunitarios por abusar de su sobrina en San Javier

La sección 5ª de la Audiencia Provincial, con sede en Cartagena, ha condenado a dos años de cárcel a un individuo que abusó sexualmente de su sobrina en San Javier. El sujeto, que reconoció los hechos que se le imputaban, no pisará la cárcel.

Y no lo hará porque, al confesar, se considera una circunstancia atenuante a la hora de dictar la pena. Otro atenuante lo conforman las dilaciones indebidas, esto es: ha pasado mucho tiempo desde que tuvo lugar el delito hasta que llega a los tribunales. En este caso en concreto, el abuso sucedió en agosto de 2016, y la sentencia es de ahora.

Los hechos que se consideran probados ocurrieron sobre las seis y media de la mañana, en una vivienda del citado municipio costero. El sujeto, aprovechando que su hermana y la hija de ésta estaban dormidas, «con el ánimo de satisfacer sus apetencias sexuales, se aproximó a su sobrina e introdujo sus dedos en el interior de su vagina».

El individuo es un andaluz, vecino de Las Torres de Cotillas, que tiene ahora 65 años de edad y hasta ahora no contaba con antecedentes penales.

En cuanto a la víctima, no se presentó como acusación particular. De hecho, ha renunciado a recibir indemnización por los hechos que sufrió. Fue el Ministerio Público la única parte acusadora en la causa.

El día de la vista, se llegó a una conformidad, por lo que no llegó a celebrarse juicio alguno. Además de la pena de prisión (que queda suspendida), el individuo tiene prohibido acercarse a su víctima durante los próximos cinco años. Tampoco podrá comunicarse con ella por medio alguno.

A cambio de no entrar en la cárcel, el hombre tendrá que hacer durante seis meses trabajos en beneficios de la comunidad. Asimismo, no puede cometer delito alguno durante el próximo lustro: si lo hace, automáticamente se acabará la suspensión de la pena e ingresará en prisión.

No es la primera vez que un abusador sexual confeso y condenado evitar entrar a la cárcel. Recientemente, otro hombre era condenado a pasar dos años entre rejas por abusar sexualmente de una niña desde que la menor tenía seis años y hasta que cumplió quince. Sin embargo, la pena quedó suspendida. A cambio, tendrá que estar yendo durante dos años a cursos de educación sexual, establece la sentencia.

Los hechos que se consideran probados tuvieron lugar en una vivienda de la urbanización Los Conejos, en Molina de Segura, desde 2004 a 2013.

La víctima iba a la casa de este individuo porque la que era entonces su esposa se encargaba de cuidarla, mientras los padres de la pequeña trabajaban. Cuando el adulto se quedaba a solas con la menor, «la llevaba a la caseta de la piscina y le tocaba los pechos y la vulva», se detalla en el relato de hechos probados.

Además, el hombre se desnudaba y obligaba a la niña a que lo masturbase. También abusaba de ella cuando la recogía en coche del centro escolar en el que la pequeña cursaba estudios: durante el trayecto hasta el domicilio, «detenía el vehículo, se bajaba los pantalones y enseñaba el pene a la menor, tocándoselo en su presencia», corrobora la Audiencia.

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