07 de mayo de 2019
07.05.2019
La Opinión de Murcia
Especial Renacimiento de Lorca

Una muestra de arte, belleza y pasión

07.05.2019 | 04:00
Fachada del Museo del Paso Encarnado, el pasado viernes.

­El Museo de Bordados del Paso Encarnado se fundó en el año 2002, en una antigua casa solariega cercana a la iglesia parroquial de San Cristóbal, sede religiosa de la Archicofradía del Santísimo Cristo de la Sangre. Dicha archicofradía se creó en 1863 y es la encargada de presidir la Procesión del Silencio, que en la madrugada del Jueves Santo baña de rojo las calles de la ciudad. Goza de gran arraigo y popularidad entre los lorquinos, especialmente entre los vecinos del barrio de San Cristóbal, de los que el Santísimo Cristo de la Sangre es toda una seña de identidad.

El Museo de Bordados del Paso Encarnado –que se puede visitar de martes a sábado de 10.30 a 14 horas y de 17 a 19.30 horas, y los domingos de 10.30 a 14 horas– ofrece una muestra del rico patrimonio de la hermandad, con exposiciones de enseres, bordados, banderas, túnicas y estandartes. Destaca el barroquismo de los bordados de los estandartes del Santísimo Cristo de la Sangre y de la Virgen de la Soledad.

Asimismo, acoge el taller de las expertas bordadoras del Paso Encarnado. Se exponen piezas bordadas en oro y seda sobre terciopelo encarnado, unos bordados que lucen en la única procesión estrictamente religiosa de Lorca durante la noche del Jueves Santo, como es la Procesión del Silencio. El museo cuenta, además, con un audiovisual de la Semana Santa Rabalera, única en la Región, que se proyecta sobre tres pantallas simultáneas.

En la primera estancia del museo del Museo de Bordados del Paso Encarnado se puede contemplar la riqueza decorativa de las túnicas de los mayordomos de la Archicofradía. Resalta la riqueza decorativa de estilo barroco mediterráneo de las túnicas bordadas en oro sobre terciopelo rojo. Son verdaderas obras de arte del Paso Encarnado elaboradas por las manos expertas de las bordadoras lorquinas. En la misma sala, el visitante puede deleitarse con la minuciosidad del bordado del Estandarte del Cristo de la Penitencia y con las capas del Cabo y del Capitán de la Archicofradía del Santísimo Cristo de la Sangre. El Paso Encarnado cuenta con tres bandas de música: la banda de tambores y cornetas, cornetas y gaitas de la Hermandad de Costaleros del Santísimo Cristo de la Sangre y la banda joven de tambores y cornetas, integrada por mujeres que acompañan el paso de la Virgen de la Soledad. El museo ofrece un muestrario de instantáneas en las que se puede observar el fervor de los devotos y el arraigo que tiene en Lorca la procesión.

En la sala segunda o espacio del museo se encuentran, custodiados por vitrinas de cristal, los estandartes de la Virgen de la Soledad y del Cristo de la Sangre, el estandarte guión, la bandera del paso y el vestido y manto de la Virgen de la Soledad. El estandarte del Cristo de la Sangre es el más valioso del paso Encarnado, puesto que representa su sagrada imagen titular. Se trata de un bello bordado en seda y oro con la imagen del Cristo Crucificado al atardecer. Fue diseñado por Santiago Cruz Pallarés y comenzó a desfilar en la Semana Santa de 1993.

El estandarte refleja la imagen que vieron dos cofrades del paso al cruzar el antiguo puente que une el barrio de San Cristóbal con el centro de la ciudad, según la voz popular. La dirección del bordado en seda del estandarte de la Virgen de la Soledad corresponde a la pintora lorquina Trinidad Fernández Aragón y la greca de oro de Carmelo Miñarro Sánchez. Fue bordado en los talleres de Engracia Segado y se estrenó en la procesión del Silencio de 1984.

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