27 de abril de 2019
27.04.2019

Los Mayos, herencia viva de una tradición

27.04.2019 | 10:40
Los Mayos, herencia viva de una tradición

La tradición de Los Mayos en el municipio de Alhama de Murcia se pierde en el tiempo y las primeras reseñas escritas datan de comienzos del siglo XX. Tras la Guerra Civil estuvo prohibida durante más 40 años por su carácter crítico y satírico, aunque eso no impidió que los vecinos la mantuvieran viva, coincidiendo con la llegada de la primavera. Fue en 1982 cuando el Pleno del Ayuntamiento acuerda recuperarla y en 1990 la Comunidad Autónoma la declara de Interés Turístico Regional, proyectando su arte fuera de la localidad de Alhama y poniéndola en un lugar de referencia. Siendo tal su difusión, que en 2018, y gracias al trabajo durante muchos años de asociaciones, peñas, vecinos y empleados municipales, lograba el marchamo de Interés Turístico Nacional.

Los llamados Mayos son unos peleles o muñecos de trapo confeccionados a tamaño natural, simulando figuras humanas y colocados en las puertas de las casas, parques, jardines y cualquier otro rincón de la localidad. Cada Mayo compone una escena en la que los personajes interactúan a través de mensajes escritos en cartelas, generalmente en verso, recuperando vocablos, modismos y expresiones típicas de otra época.

Las escenas incorporan elementos que ayudan a su recreación, como el uso de zaragüelles, aperos, trillos, herramientas y otros enseres, convirtiendo el municipio en un auténtico museo etnográfico. La fiesta de Los Mayos se vive en la calle, 24 horas intensas desde que comienza la plantada la tarde del sábado hasta el día siguiente, con un programa de actividades que llena Alhama de colores y de tradiciones.
En 1984 se incorpora la figura de los Corremayos, grupos de gente de todas las edades ataviados con un traje de arlequín con cascabeles, que van recorriendo los mayos y desfilando en pasacalles, inundándolo todo de colores y sonidos que invitan a la fiesta y al jolgorio.
En 2004 se crea la figura del Corremayo Mayor, un reconocimiento al esfuerzo de personas o colectivos que han participado y contribuido a la recuperación e impulso de la fiesta. Y que este año ha correspondido al periódico local Infolínea.es

Numerosas actividades acompañan la fiesta principal, como música, actuaciones, exposiciones, mercadillos, actividades deportivas englobadas en el programa Deportimayos, y una gran oferta de diversión y vida en la calle respirando primavera por los cuatro costados. También respetando una peculiar tradición de carácter religioso, como son las Cruces de Mayo, composiciones florales rodeadas de objetos y adornos de culto.

Participar en la creación de un Mayo siempre tiene recompensa. Un jurado elige el Mayo ganador y hay distintas categorías que premian el esfuerzo y el gran trabajo de los participantes, que pueden lograr hasta 900 euros por concursar. Todos ellos cuentan también con el impulso turístico a través de rutas organizadas a pie, en bicicleta y en tren, para el que lo desee, con itinerarios programados dentro de las actividades.
Nadie queda indiferente si visita Alhama en su fiesta grande de Los Mayos, todos quieren vestirse de Corremayos y hacer bailar los cascabeles o ponerse los gorros de colores que recuerdan a las fiestas de los palacios medievales.

Hay música por la calle, huele a comida casera y a dulces, se respira el aroma de las flores y en cualquier rincón siempre encuentras a una peña o asociación que te ofrece junto a la escena frutos secos y vino en porrón. Los alhameños son gente acogedora y generosa que está orgullosa de su fiesta y sus 22.000 vecinos desean que todo el mundo pueda compartirla con ellos y disfrutarla.

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