13 de abril de 2019
13.04.2019
La Opinión de Murcia
Villanueva del Río Segura

La 'señora' ya descansa en casa

Los restos de María de Baltasara López y López, una vecina que donó al pueblo gran parte de su rico patrimonio a finales del siglo XIX, y de su marido, fueron trasladados ayer a la iglesia de Villanueva

12.04.2019 | 20:23
La 'señora' ya descansa en casa

El municipio de Villanueva del Río Segura nunca va a olvidar el Viernes de Dolores de 2019. Es el día en el que Doña María de Baltasara López y López (1841-1904) descansó por fin en una de las naves de la la iglesia de la Asunción, el templo cuyas obras se realizaron gracias a su aportación y a la de su marido, José García de León Pizarro y Bouligny (1818-1882), que entre otros cargos fue diplomático de carrera y embajador de las Cortes Europeas en Austria, Alemania y Bélgica. Fue también ministro y caballero de la orden de Carlos III durante el reinado de Alfonso XII.

Decenas de vecinos de Villanueva encabezados por el alcalde, Jesús Viciana, siguieron en directo la inhumación de los restos del matrimonio en el templo patronal. Y es que era esta una vieja aspiración de los habitantes de Villanueva del Segura, ya que esta mujer, que es hija predilecta de la localidad, desde su privilegiada posición en Madrid, nunca olvidó a su pueblo y se convirtió, junto a su marido, en su auténtica benefactora. No en vano, realizó numerosas obras de caridad y el palacete del que disponía en la localidad fue reconvertido en un hospital asilo. Además, propició que concluyeran las obras de la iglesia de la Asunción en 1883, el año del fallecimiento de su esposo.

Doña María Baltasara emigró cuando solo tenía 15 años a Madrid, y allí conoció a Don Pablo Pizarro. Se casaron pero no tuvieron hijos. La relación del esposo con la realeza y la burguesía madrileña hicieron que ambos se hicieran de un importante patrimonio incluyendo obras de arte que, en parte, donaron al pueblo tras morir sin descendientes.

Procedentes del cementerio de la Sacramental de San Isidro de Madrid con el descubrimiento de inscripción 'In Memoriam' los restos de ambos ya reposan en el Valle. Para ello, el cronista oficial de Villanueva, Fernando Rodríguez Soler, explica que «se han realizado multitud de gestiones administrativas y eclesiásticas con el beneplácito del obispo de la Diócesis de Cartagena, José Manuel Lorca Planes, por la Junta de Patronos de la Fundación instituida por Doña Isabel compuesta por el alcalde, Jesús Viciana, el párroco Diego Estelio De Pinho y el Juez de paz, José Esteban Ortiz Robles».

El cronista destaca que «Doña Isabel, hija del pueblo, en 1881 colaboró económicamente con multitud de obsequios de culto y embellecimiento a la feliz terminación de las obras del templo, al que según el obispo Barrio, se le conoce como la 'Catedral' del Valle de Ricote. Fue en 1883 cuando el obispo le concedió el culto y patronazgo perpetuo a la Virgen de los Dolores en Villanueva y en 1886 regala a esta capilla un Ecce Homo en mármol blanco, un palio para la Procesión del Corpus y una lámpara de bronce, manteles de hilo blanco con encaje y un lienzo al óleo con la imagen del patrón San Roque. Hoy, conservamos una fotografía en su reclinatorio frente a la Virgen de los Dolores», explica.

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