21 de febrero de 2019
21.02.2019
Testimonio

Final feliz para el hombre de Ciudad Real que protesta en Molina: "Me van a comprar el coche"

Roberto Ropero llega a un acuerdo con la empresa en cuya puerta llevaba dos días por la reparación de un motor

21.02.2019 | 12:52

"Me van a comprar el coche. Ya me voy a Tomelloso". El vecino de Ciudad Real  Roberto Ropero, que llevaba dos días protestando en la puerta de la empresa de Molina de Segura en la que, asegura, le han "estafado", ha llegado a un acuerdo con la compañía en cuestión y abandona su protesta.

Según explica a LA OPINIÓN, gente de la compañía ha salido por fin a hablar con él y le han ofrecido 10.000 euros por el turismo en cuestión, que tiene el motor mal, pese a haberlo dejado a reparar.

"El lunes me han dicho que me llamarían", comenta el afectado, que regresa ya a su tierra, a la espera de que en la sociedad molinense tengan palabra.

Ropero, que estos días estuvo durmiendo en su furgoneta, señalaba esta mañana a este diario que todo viene porque le cobraron un total de 7.500 euros por reparar el motor de un coche que, a día de hoy, sigue roto. Cuenta que, la primera vez que recibió el motor, "otra vez se gripó". Cuando lo comunicó a la empresa, "me dijeron que tenía que desmontarlo yo de nuevo, para que lo revisasen aquí otra vez". Y le cobraron más dinero, por "montaje y desmontaje".

En estos momento, "el motor tiene fricción", así que no funciona. Ropero pensó primero en ir a los tribunales, pero "fui a un abogado y me pide 3.500 euros", una cantidad de la que él no dispone.

Así que decidió viajar él mismo hasta Molina, en la furgoneta que le hace las veces de posada, y plantarse con una pancarta en las instalaciones de la compañía. Dice que salió a hablar con él "el mismo técnico" que se ocupó de su motor, sin llegar a acuerdo alguno. Pero al final sí ha habido conformidad.

"Ya vine otra vez, hace como un mes y medio, antes de Navidad", rememora, para remarcar que se siente "estafado". "No me voy a mover de aquí hasta que me den una solución", asevera.

Este periódico se puso esta mañana en contacto con la empresa en cuestión, que respondió que hasta el lunes no daría su punto de vista de los hechos, ya que la persona competente para hacerlo se encuentra en estos momentos en Valencia. Sin embargo, parece ser que sí han hablado al final con el afectado y la historia tiene un final feliz.

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