11 de febrero de 2019
11.02.2019
Tribunales

El acusado de matar a su vecino en Abanilla reconoce los hechos y pide perdón

Ha admitido que antes de abandonar el lugar del crimen le arrebató la cartera con 300 euros y móvil, además de coger cocaína

11.02.2019 | 15:22
El acusado, durante el juicio.

El vecino de Abanilla al que se juzga desde este lunes en la Audiencia Provincial acusado de matar a otro a golpes en su domicilio ha reconocido los hechos en esta primera sesión de la vista oral, en la que también ha admitido que antes de abandonar el lugar le arrebató la cartera con 300 euros y su teléfono móvil, además de coger una bolsita de cocaína.

    El procesado, Pedro Antonio C.V., al que se conoce por el sobrenombre de Torrente, ha dicho ante el jurado popular que lo juzga que está muy arrepentido y ha pedido perdón a la familia de la víctima, J.M.L.C.

    Durante el interrogatorio, el acusado ha admitido que el 5 de diciembre de 2016 acudió a la vivienda del fallecido para adquirir droga, como había hecho en ocasiones anteriores, y que se produjo una discusión entre ambos por motivos que ha asegurado no recordar.

    Además, se produjo un forcejeo entre ellos, en el transcurso del cual le dio un golpe en la cabeza con una barra de hierro que había en el garaje de la vivienda.

    También ha señalado que no recordaba el aspecto que presentaba el fallecido cuando se encontraba tendido en el suelo, y que ignoraba si había fallecido entonces, "ya que no le miré la cara".

    El procesado, para quien el fiscal reclama una condena de doce años y seis meses de prisión por un delito de homicidio y una multa de 600 euros por el hurto, ha comentado que durante la discusión J.M.L.C. le dijo que se iba a enterar de quién era él, por lo que sintió miedo a lo que pudiera ocurrirle a él mismo y a su familia.

    Al ser preguntado sobre lo que hizo con la cartera y el móvil, ha manifestado que se deshizo de esos objetos en el trayecto de regreso a su domicilio, mientras que la ropa que vestía el día de los hechos la quemó al día siguiente en un solar.

    A preguntas de su defensa ha indicado que es consumidor de sustancias estupefacientes desde que tenía 17 años de edad y que cuando ocurrió el crimen se encontraba bajo los efectos de la ingesta reciente de cocaína y alcohol.

    La vista oral continuará mañana con la declaración de varios de los testigos propuestos por las acusaciones.

    La acusación particular, que ejerce la familia, se propone pedir más de veinte años de prisión, al considerar que los hechos son constitutivos de un delito de asesinato.

    Por su parte, el defensor del procesado ha señalado que lo ocurrido es constitutivo de un delito de homicidio por imprudencia, ya que aquel no tuvo en ningún momento la intención de acabar con J.M.L.C.

    Además, ha explicado que en todo caso se le tendría que aplicar la circunstancia de la drogadicción como eximente completa o incompleta. 
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