La Audiencia Provincial de Murcia ha condenado a 35 meses de prisión y cinco años de libertad vigilada a un hombre que durante meses abusó de una niña de once años de edad, hija de unos amigos, en su vivienda, ubicada en Molina de Segura.

La sentencia le impone también una orden de alejamiento en cumplimiento de la cual no podrá acercarse a menos de 500 metros de la menor por tiempo de tres años.

Además, deberá abonarle una indemnización de tres mil euros por daños morales.

El relato de hechos probados señala que los abusos se produjeron desde el verano de 2014 hasta diciembre del mismo año, cuando la madre descubrió las conversaciones que a través de una red social mantenían la niña y el acusado.

La Sala indica que aquel aprovechó la relación de amistad que tenía con los padres "para satisfacer sus deseos libidinosos, lo que ocurría cuando se encontraba a solas con ella, en el domicilio del mismo".

Era entonces cuando -añade la sentencia- se producían los tocamientos en los glúteos y en el pecho, "siempre por encima de la ropa".

Además, durante los meses citados, mantuvo conversaciones a través de la red social con la menor, "en el transcurso de las cuales le mandó una fotografía de él en ropa interior, a la vez que le solicitaba que le remitiese otra de ella, a lo que la menor accedió".