14 de enero de 2019
14.01.2019
Caravaca

"Nuestro mundo se acaba en la punta de los dedos de las manos"

La asociación de sordociegos de España (Asocide) crea una delegación en Caravaca, donde ocho personas ya forman parte de ella

13.01.2019 | 20:50
Miembros caravaqueños de la asociación Asocide, durante el acto de presentación de su campaña de actividades y de concienciación.

El bastón rojiblanco les aporta más seguridad en sus desplazamientos.

Vivir en un mundo sin imagines ni sonidos provoca en el ser humano un aislamiento, donde los sentimientos no van más allá de la capacidad del tacto de los yemas de los dedos. Para evitar ese aislamiento está la Asociación de sordociegos de España (Asocide), que ha puesto en marcha una delegación en Caravaca de la Cruz.

La concejala de Servicios Sociales en el Ayuntamiento de Caravaca de la Cruz, María José Soria, recibió a una representación de la delegación regional de esta asociación, encabezada por su presidente en la Región, José Fenoll, y el secretario, Jesús Valero. Asocide es una entidad sin ánimo de lucro que tiene como fin buscar, crear y fomentar todo tipo de actuaciones que permitan cubrir las necesidades específicas de las personas sordociegas para mejorar su calidad de vida y procurar su desarrollo humano, intelectual y social.

La pérdida en diversos grados de vista y oído, es decir, la sordoceguera, afecta al conocimiento inmediato de todo cuanto acontece alrededor, ya que queda bastante más restringido el alcance de la percepción sensorial, y esto limita la interacción con el entorno físico, intelectual y emocional.

En el caso extremo, que es la sordoceguera total, el mundo de la persona queda restringido a sólo aquello que puede alcanzar con la punta de sus dedos. Y es a partir de ahí por donde es posible volver a hacer crecer su mundo de nuevo.

La adaptación e integración de las personas sordociegas se basa en la intensiva utilización de todos los recursos sensoriales que aún poseen: restos visuales y auditivos, tacto, olfato, gusto, pero es su sentido del tacto en el que adquiere una especial relevancia en sus necesidades de comunicación, de adquisición de conocimientos y de aprendizaje.

En la reunión celebrada en el consistorio caravaqueño se presentaron las iniciativas y campañas de concienciación que llevan a cabo para dar a conocer elementos como el bastón rojiblanco, distintivo que identifica a las personas sordociegas, aportándoles una mayor seguridad y autonomía en los desplazamientos. Su uso responde a las recomendaciones de los órganos internacionales que representan a las personas sordociegas.

La responsable de Asocide en Caravaca, Manoli García, explicó que desde la asociación «nos encargamos de sacar a aquella personas que están dentro de sus casas aisladas del mundo», puntualizando sobre dicho trabajo que «asesoramos tanto a la persona como a la familia para que vean cómo actuamos, y le ponemos de manifiesto las ventajas que tiene la asociación como un guía-interprete»

El guía se encarga de acompañar al sordociego a tareas rutinarias, como una visita al médico o a realizar cualquier papel burocrático: «Se trata de hacer de puente entre una persona sorda y un oyente», concretó García, quien recordó cómo se creó la delegación en Caravaca, «al ser de aquí en una reunión en Cehegín se planteo la posibilidad de que se pusiera en marcha una delegación en Caravaca, actualmente somos ocho personas sordociegas en Caravaca, que yo conozca, aunque sé que hay más, lo que sucede es que debido a la protección de datos no podemos contactar con ellos, tienen que ser ellos los que se pongan en contacto con la asociación».

Hay muchos casos de sordoceguera, «yo dentro de lo malo tengo un poco de visión y aún oigo un poco, pero por ejemplo nuestro presidente ni oye ni ve, lleva un implante y nuestro secretario solo oye por un oído», explicó la delegada caravaqueña.

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