21 de septiembre de 2018
21.09.2018
Patrimonio

La Cobertera hibernará a la espera de mejores tiempos

Los restos andalusíes que se descubrieron en el paraje entre Abarán y Blanca serán cubiertos con lona geotextil hasta que se puedan recuperar

20.09.2018 | 20:50
Un momento de la reunión de los miembros de La Carrahila con el proyecto en primer plano. A la derecha, el yacimiento del Cabecico.

La campaña 'Salvemos el Cabecico de la Cobertera', promovida por la Asociación Cultural La Carrahila ha dado un paso más. El yacimiento arqueológico que se sitúa en un cerro en pleno corazón del Valle de Ricote, entre Abarán y Blanca, y que aún conserva en su cima los restos de un granero fortificado de la época de Al Andalus será protegido y cubierto hasta que haya presupuesto para excavar. Los restos se descubrieron entre los años 1988 y 1990 pero, desde entonces han permanecido a la intemperie y se han ido deteriorando. Ahora, la Asociación la Carrahila, que lleva estudiándolos desde las últimas dos décadas, quiere que las administraciones se comprometan para su conservación. Por ello, con ayuda los dos ayuntamientos, el proyecto va a ser presentado a la Comunidad Autónoma para que lo financie.

La asociación celebró su 'V Juntamiento', donde se expusieron los pasos llevados a cabo para proteger el yacimiento. Estuvieron el arqueólogo Juan Antonio Ramírez Águila de Actuaciones Arqueológicas del Sureste y los miembros de la Carrahila Jesús Joaquín López Moreno y Joaquín Caballero Soler, quienes presentaron el proyecto en presencia de los alcaldes de Abarán y Blanca, José Miguel Manzanares y Esther Hortelano.

Aunque está muy lejos que el yacimiento pueda ser visitado turísticamente, José Joaquín López destaca que los restos siguen siendo estudiados internacionalmente. Son aproximadamente 1.000 metros cuadrados en los que se quiere proceder a su limpieza, catalogación de posibles nuevos descubrimientos y su posterior sellado. Juan Antonio Ramírez significó que las lluvias torrenciales que ha habido desde que concluyeron las excavaciones lo han deteriorado notablemente, «por lo que si descartamos una recuperación para su explotación turística, lo más aconsejable es volver a cubrir hasta que vengan tiempos mejores», dijo el arqueólogo. El procedimiento que se va a seguir, para lo que se pretende destinar unos 40.000 euros, es cubrir con una capa geotextil y, encima, se rellenará con arena y grava.

La importancia de este yacimiento arqueológico, según señala la Asociación La Carrahila, radica en que es el mejor ejemplo de granero fortificado andalusí conservado en la Península Ibérica y fue este uno de los principales argumentos por los que fue declarado Bien de Interés Cultural. Por ello, ha sido y sigue siendo estudiado científicamente por arqueólogos e historiadores del ámbito nacional e internacional. El conjunto de las estructuras conservadas constituyen el único bien arqueológico de los periodos andalusí y mudéjar (Edad Media) que se encuentra excavado en su integridad en el Valle de Ricote. Además, el Granero Fortificado del Cabezo de la Cobertera es el único elemento existente de la documentada alquería (aldea) andalusí de al-Darrax.

Durante los últimos 30 años, desde el momento en el que culminaron las excavaciones arqueológicas, el yacimiento ha estado expuesto a las inclemencias meteorológicas y a los actos vandálicos. Cabe destacar el pobre estado de conservación de las estructuras y su escaso alzado, situación que ha ido empeorando con el transcurso de los años, sufriendo un acusado deterioro, tal como se puede apreciar en las fotografías del yacimiento en el momento de terminación de las excavaciones y en la actualidad.

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