04 de junio de 2018
04.06.2018
Agricultura

La Junquera, una finca reconvertida al cultivo ecológico

Alfonso Chico de Guzmán ha puesto en marcha un proyecto empresarial en Caravaca para conseguir nuevos productos que se adapten a los cambios climatológicos sin que la tierra pierda fertilidad

04.06.2018 | 04:00
La finca cuenta con una extensión de más de 1.100 hectáreas y está situada en Caravaca, en el límite con la provincia de Almería.

Voluntarios y estudiantes europeos trabajan en el terreno para conocer de primera mano estos tipos de sembrado.

Buscar nuevos tipos de cultivo que sean más productivos y que se adapten a los cambios climáticos de la zona, conservando y cuidando el medio para que las generaciones venideras puedan seguir disfrutando no solo de una tierra fértil, sino de un entorno que a lo largo de los siglos ha sido la imponente postal de la que han disfrutado cientos de generaciones, eso son los objetivos de las jóvenes generaciones que trabajan en las fincas de carácter familiar, como es el caso de Alfonso Chico de Guzmán, que dirige la finca de La Junquera.

Al finalizar sus estudios de Administración de Empresas en Estados Unidos, comenzó un nuevo proyecto empresarial, regresando ´a sus orígenes´ en esta inmensa extensión de tierra, de más de 1.100 hectáreas, situada en el término municipal de Caravaca, en el límite con Almería, a pocos kilómetros de la pedanía de El Moralejo.

Como todos los proyectos, los inicios no fueron fáciles, comenzó trabajando con un huerto ecológico junto a otro compañero, pero al final pese a que la producción no era el problema, la distribución era lo que se hacía muy complicada, ''los clientes no eran muy estables y cuando planteabas unas cantidades y unos precios al final todo cambiaba'', explica Chico de Guzmán, matizando que ''al final me quedé aquí con ayuda de mi familia y comencé a aprender sobre el mundo de los cereales, de los almendros y del ganado, mientras tanto hacía experimentos de que otros cultivos podían funcionar en esta zona''.

En ese momento ''te das cuenta de que no tiene mucho futuro depender de un monocultivo de cereal, es decir, poner todos los huevos en la misma cesta, ya que no parecía muy prometedor ni los precios ni las producciones que podíamos conseguir'', explica Alfonso.

Poco a poco fueron viendo qué cultivos podrían funcionar y adaptarse mejor al terrero. Últimamente han trabajado con nuevas plantaciones de almendro, pistacho, así como plantas aromáticas. ''El año que viene aumentaremos la plantación, ya que este año han funcionado muy bien el tomillo, romero y la salvia'', puntualiza Chico de Guzmán. También este año han plantado media hectárea de manzanos y de nogales para conocer como será el rendimiento.

La finca trabaja exclusivamente en cultivos ecológicos, el responsable de La Junquera recuerda que ''costó al principio encontrar esos clientes dispuestos a comprar en ecológico, a un precio que se valorará ese cultivo. Ahora lo que hemos hecho ha sido cambiar las variedades''. Tradicionalmente en la finca se plantaba cebada, caballar y avena, productos que acaban destinados principalmente a pienso, por lo que era muy difícil poder subir los precios.

Actualmente la finca tiene una rotación de cuatro cultivos: trigo chamorro, una variedad muy antigua que está teniendo mucha demanda para hacer harinas ecológicas; centeno, que se usa principalmente para la elaboración de pan; y cebada cervecera, que también está en demanda como se ha puesto de manifiesto en la última edición de la Feria de Agricultura Ecológica que se celebra en Nuremberg (Alemania).

También trabajan con Yelos, una leguminosa que fijan nitrógeno en el suelo, ''que para la agricultura ecológica, la verdad es que nota mucho y viene bastante bien'', explica el responsable del proyecto quien puntualiza sobre las plantaciones de cereal que ''estas variedades que tenemos son más o menos antiguas, no lo que no necesitan muchos insumos, variedades más modernas son capaces de darte unas producciones muy altas, si van todas las condiciones muy bien y si reciben todos sus fertilizantes que te piden, pero como no tengan todos los factores que necesitan no son muy estables, pero en cambio este tipo de variedades no necesitan tanto que tanto para el cultivo ecológico como para estas tierras se adaptan muy bien''.

En el caso de los almendros se ha creado, con ayuda de la asociación Alvelal, una empresa entre varios agricultores de zona que se llama La Almendresa, una empresa de agricultura ecológica regenerativa, que se está exportando a Alemania, Inglaterra y Singapur, y que actualmente tiene más demanda que oferta.

''La agricultura regenerativa se basa en la mejora del suelo, aumentando la biodiversidad, control de la erosión, en definitiva, mejorar la vida del suelo a través de la microbiología y la materia orgánica y por hacer esas mejores los clientes pagan un precio mayor, y los agricultores se comprometen a que con parte de esos beneficios se seguirá trabajando en la mejora del suelo'', explica Chico de Guzmán, quien reconoce que ''como es algo muy nuevo todavía hay muchos agricultores un poco escépticos con la idea''.

Un proyecto en el que no está solo, voluntarios y estudiantes europeos trabajan en la finca para conocer de primera mano este tipo de cultivos, así como comprobar de manera científica todos los procesos.

Uno de los estudios que están realizando es realizar zanjas siguiendo las curvas de nivel para reducir la erosión y aumentar la infiltración del agua, así como pequeñas charcas de sedimentos para retener las avenidas para que aumenten la humedad y recarguen bien los acuíferos, ''hay unos datos que dicen que la media en esta zona de erosión es de unos 30 toneladas de tierra, que suele ser la mejor tierra de la parcela, por hectárea y año'', concreta Alfonso.

Un proyecto dentro de AlvelAl
La asociación promueve la regeneración económica del altiplano estepario (que abarca comarcas de las provincias de Granada, Almería y Murcia) utilizando un modelo que asegure 4 retornos (retorno de la inspiración, retorno del capital social, retorno del capital natural y retorno del capital financiero) en 3 zonas (zona natural, zona mixta y zona económica), en un plazo de 20 años.

Este planteamiento, diseñado por la organización internacional Commonland, consiste en promover casos de negocios con carácter restaurativo que aseguren la generación de empleo mediante diversos tipos de actividad económica. AlVelAl promueve este planteamiento para mejorar la formación, la sanidad y la seguridad en un entorno natural con más biodiversidad, suelos más fértiles, acuíferos mejor cuidados y con un modelo económico sostenible centrado en las personas y su entorno.

Para ello trabajan en la puesta en valor de productos de la zona AlvelAl como la almendra ecológica, la miel, el cordero Segureño, las plantas aromáticas, etc., no sólo apostando por su producción, sino también por su transformación y comercialización para que el valor añadido se quede en nuestro territorio.

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