La línea marítima que une Santiago de la Ribera y La Manga estrenó ayer una nueva embarcación con capacidad para 147 pasajeros y tres tripulantes. Se trata de un catamarán de 18,50 de eslora y 8 de manga, equipado con dos motores, suministrados por la empresa local, Himoinsa, «que son los más ecológicos que existen en motores diesel», explicó el armador Antonio Fernández que también destacó su fabricación en aluminio «cien por cien reciclable». La embarcación fue bendecida con ritos cubanos. El barco sustituye a otro más antiguo, y se suma a otros dos ferrys, con capacidad para 149 y 60 pasajeros, que forman la flota.