La Audiencia Provincial ha desestimado el recurso que los padres de un menor que murió al seccionarse la femoral al chocar contra una cristalera durante una fiesta de fin de curso presentaron contra la sentencia que condenó solo al club de regatas donde ocurrió el suceso. La sentencia señala que los padres de este chico, que tenía 13 años de edad cuando ocurrieron los hechos, consideraron que también debía ser condenado el dueño del local que poco antes había vendido a él y a sus compañeros bebidas alcohólicas.

Señala la Audiencia que el Juzgado de San Javier, declaró probado que los hechos ocurrieron en el club de regatas de Santiago de la Ribera (San Javier), cuando el menor, al golpearse contra una cristalera, sufrió la sección completa de la femoral de su pierna derecha.

La sentencia ahora confirmada condenó al citado club y a su compañía aseguradora a pagar a los padres una indemnización de 19.220 euros, mientras que absolvía al dueño del bar, que igualmente había sido demandado.

Los demandantes aseguraron que éste también debía ser condenado por servir bebidas alcohólicas a menores de edad, con lo que había creado un estado de riesgo. Además, expusieron que en el caso de su hijo aquella acción era aún más grave porque éste presentaba un grado de intoxicación alcohólica en sangre de 3,08.

Los padres reclamaron igualmente que el club de regatas, a la hora de establecerse la compensación de culpas, debió ser condenado en un porcentaje mayor al 20 por ciento fijado por el juez al no mantener sus locales en unas condiciones mínimas de seguridad. La sentencia señala que «no existe relación de causalidad entre la venta de bebida al menor y su muerte».