­ Un espectáculo que cuenta «los encuentros y los desencuentros de seres cotidianos», una historia «sobre los contornos de la sociedad» que se presenta con forma de «comedia, aunque es algo más». Esa es la base de Continuidad de los parques, que Pentación presenta mañana en el Teatro Villa de Molina.

El director de escena Sergio Peris-Mencheta comentó durante su estreno nacional en Avilés que ambicionaba dirigir el montaje desde que leyó el guión, un texto que el actor Jaime Pujol escribió a principios de los años noventa.

«Pujol y yo nos conocimos en 1994. Tenemos un perfil semejante. Yo no soy autor, pero, como él, entonces dirigía un grupo de teatro universitario. Había montado la obra La cocina, como él. Esa obra tiene un montón de actores. Como sucede siempre, los que participan en un espectáculo luego quieren salir en el siguiente. Lo que hizo entonces fue esta Continuidad de los parques, con un poco de Benjamin Bradford, de Pinter, de Historia del zoo... Decía que era una obra para 40 actores. Son 22 personajes y los hacen ahora 4 actores », señaló el director. Y esos 22 personajes se cruzan, chocan, encuentran y desencuentran en un parque.

«Me gusta dirigir cosas que me sugieran algo, que me apetezca seguir como actor, como espectador... Por eso le hablé a Natalio Grueso, que me había ofrecido un par de textos, de Continuidad de los parques y le gustó la idea», señaló Peris-Mencheta. Grueso es, por el momento, director del teatro Español de Madrid y de las Naves del Matadero, entidades que participan en la producción del montaje que llevan mañana a Molina.

«A priori tenemos una comedia. Tiene algo de mezcla de géneros, de suspense. Jaime Pujol es un gran autor», insistió el director de la función.

Los protagonistas de Continuidad de los parques destacaron el hecho de que Peris-Mencheta supiera poner «en el filo de la navaja» a su equipo artístico. «A Roberto Álvarez le decía ´desordénate´», dijo el director. «Y a mí lo contrario: ´ordénate´», bromeó Luis Zahera. El reparto lo completan Fele Martínez, Gorka Otxoa y Marta Solaz, que se encarga de los papeles femeninos y de los interludios musicales, «que son muy frecuentes», señaló la cantante.

Otro apunte que destacaron los cuatro actores es que Peris-Mencheta pidió opinión a los que iban llegando al montaje sobre los que todavía tenían que venir. «Me llamó y dije que sí sin leer nada. Cuando me puse a leer me pregunté cómo iba a solucionar los problemas que plantea la función... y ya lo sé», bromeó Gorka Otxoa.

Roberto Álvarez señaló que lo que más le sedujo de la obra fue su director. «Me sedujo la idea de estar vivo, de trabajar con gente que propone cosas nuevas encima de un escenario. Y Mencheta es uno de ellos. Conoce como ninguno el mecanismo teatral, la dramaturgia... Es capaz de sorprender y de entretener», asegura el intérprete, que ´desvela´ cómo son capaces de interpretar a tantos personajes en una sola obra: «Tenemos que hacer cambios de segundos, sorprendentes. ¿Cómo lo hacemos? Echando mano de lo obvio: el vestuario, pero no sólo. Mencheta nos eligió para que diéramos vida a personajes con los que estuviéramos cómodos y con los que no. Al ponernos en el filo de la navaja se construye algo inédito. Muchos no nos reconoceremos sobre la escena», adelanta el actor.