Un padre de familia de nacionalidad ecuatoriana causó en la mañana de ayer heridas leves con arma blanca al presunto agresor sexual de su hija, de 11 años de edad, en el municipio de Lorca, según fuentes del Cuerpo Nacional de Policía, cuyos agentes intervinieron en este caso.

El suceso tuvo lugar pasadas las ocho de la mañana de ayer, cuando el hombre atacó con un cuchillo a otro individuo, de 39 años y también de nacionalidad ecuatoriana, que presuntamente agredió sexualmente a su hija el día anterior y había regresado para volverlo a hacer.

Según informaron fuentes policiales, la menor de edad estaba sola en su vivienda de la calle Arcipreste Montesinos de Lorca, después de que sus padres salieran del domicilio y su hermana mayor se fuera al instituto. Según confirmaron fuentes policiales, el hombre, que vive en la calle Franco, próxima a la de la víctima, dijo a la niña que era un amigo de su padre y consiguió que esta abriera la puerta, momento que él aprovechó para entrar y presuntamente consumar la agresión.

Tras los hechos, la niña se fue al colegio y a su regreso a casa, sobre las tres de la tarde, puso los hechos en conocimiento de su hermana y, finalmente, de sus padres, que interpusieron la correspondiente denuncia ante la Policía Nacional. Los médicos del hospital Rafael Méndez examinaron a la víctima.

Un dispositivo de más de 30 policías estaba peinando la zona para localizar y detener al agresor cuando, a primera hora de la mañana de ayer, el sospechoso se plantó de nuevo en la vivienda de la calle Arcipreste Montesinos de Lorca para ver a la joven. Con lo que no contaba era con que en la casa iba a estar el padre de la menor, quien no se pudo resistir y arremetió contra él, causándole heridas de arma blanca. Con sangre en el costado, intentó regresar a su casa, donde fue detenido por los policías, que lo trasladaron al hospital Rafael Méndez para que le atendieran. El padre de la joven, sin embargo, no fue arrestado, aunque estuvo en las dependencias policiales, debido a la levedad de las lesiones. Los hechos quedarán plasmados en el correspondiente atestado, «y si después la autoridad judicial considera que debe ser imputado o detenido» la Policía obedecerá ese mandato, según las citadas fuentes policiales.

La policía no ha revelado si el detenido tiene antecedentes policiales por delitos de agresión sexual, pero sí confirmó que entre él y el padre de su supuesta víctima «no existía relación de amistad ni de conocimiento previo».

Una testigo presencial, Cesárea Caro, vecina del barrio del Calvario lorquino, donde ocurrieron los hechos, tropezó con el supuesto agresor sexual cuando este huía. «Todo ha sucedido muy rápido, a las siete y diez de la mañana. Hemos escuchado un grito y ya lo hemos visto corriendo», manifestó.

Según Caro, los vecinos están «conmocionados» por lo sucedido, ya que la familia de la niña, también de origen ecuatoriano, «es una gente muy buena, que lleva aquí varios años y que nunca ha dado ni un problema».

Caro lamenta la situación vivida por la menor y dice que los vecinos no conocían al presunto agresor, pese a la cercanía de su casa con la de la víctima.