15 de enero de 2012
15.01.2012
Ricote

Turismo rural de lujo

En un entorno natural incomparable se alza un alojamiento rural único, La Joya del Valle de Ricote, dos casas y una haymah árabe decoradas al detalle

15.01.2012 | 05:00
Vista de la finca y las casas que componen el alojamiento de La Joya del Valle.

­Rincones idílicos para olvidarse del mundo y desconectar de la rutina hay muchos en la Región, pero quizás ninguno con tanto en canto como La Joya del Valle de Ricote, un alojamiento turístico de lujo en pleno corazón de una vasta finca de limoneros y naranjos ubicada en Villanueva del Segura, a la orilla del río. Si a este pequeño hotel de ensueño le añadimos la posibilidad de pasar la noche en una haymah árabe, la experiencia promete ser inolvidable.

Todos los detalles de cada una de las construcciones están cuidados al máximo, gracias a la diseñadora y decoradora Llanos Girón, que también es una de las propietarias de la finca. Telas exquisitas, muebles hechos a medida y materiales naturales confieren a las casas un toque mediterráneo, cálido y acogedor, ideal para pasar un fin de semana en buena compañía.

El huésped tiene tres opciones para elegir: El Cactus y la haymah de Ibn Arabí, de dos plazas, y La Palmera, con capacidad para cuatro personas. Llanos ha buscado la inspiración en sus viajes por todo el mundo. «Hemos recogido muchas ideas para hacer de estas casas un alojamiento con encanto», dice su propietaria.

Los huéspedes que suelen acudir a estas suites rurales son, sobre todo, parejas. «También viene a visitarnos mucha gente relacionada con el mundo del arte, como arquitectos, diseñadores o pintores», explica Llanos. El hecho de que sus clientes «salgan encantados» con esta experiencia es, en parte, gracias a que se les trata a cuerpo de rey, ya que los huéspedes reciben un cóctel de bienvenida, pueden encargar una cena romántica y, además, degustar «un superdesayuno ecológico» a base de zumo de naranja recién exprimido, café, té, chocolate caliente, tostadas y bizcochos, jamón y queso, fruta, mermeladas caseras y mantequillas, aceite de oliva y tomate confitado. «Intentamos proporcionar servicios adicionales que nuestros invitados no puedan encontrar en ningún otro sitio», aclara la propietaria.

Sin duda, la estrella del alojamiento es la haymah árabe, que envuelve a los huéspedes en un ambiente digno de Las mil y una noches, pero con todas las comodidades imaginables. Un lugar de ensueño para entrar y no querer salir jamás.

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