16 de julio de 2011
16.07.2011
La Opinión de Murcia
Entrevista

"La foto de la acción de Greenpeace en Portmán dio la vuelta al mundo"

Xavier Pastor, director de Oceana y exdirector de Greenpeace. El fundador de Greenpeace España visitó ayer Portmán 25 años después de su participación en la acción que trató de detener el vertido de residuos tóxicos a la bahía, con motivo de unas jornadas conmemorativas.

16.07.2011 | 06:00
Xavier Pastor, ayer en Portmán.

Una vida entera dedicada a la defensa del mar y sus habitantes. El biólogo marino Xabier Pastor, participó en Portmán en una jornada en la que se recordó la acción que Greenpeace, organización que dirigía en aquel momento, realizó para tratar de evitar el vertido de residuos a la bahía el uno de agosto de 1986. Varias personas se encadenaron y trataron de taponar el tubo por el que la empresa minera Peñarroya volcaba material tóxico al mar.

¿Qué es lo que más recuerda de aquella acción?
Sensaciones muy intensas pero sobre todo dos cosas. Primero, una imagen: Al no conseguir tapar totalmente los tubos, se produjo una salida de vertidos en abanico, con chorros de más de 30 metros, cuya imagen dio la vuelta al mundo consiguiendo un impacto mayor del que esperábamos. Lo segundo, la llegada de los trabajadores en actitud ´poco amistosa´, y la Guardia Civil teniendo que protegernos.

¿Cómo ve la bahía de Portmán 25 años después?
Veo que hay esfuerzos por eliminar la toxicidad de los sedimentos que aún se encuentran en la zona, aunque tras 25 años, y 22 años después de que acabaran los vertidos, sigue existiendo la problemática. Esto nos lleva a preguntarnos cómo se está planteando realmente la situación.

¿Sigue habiendo ´razones para la acción´? ¿Cual es el mensaje que quiere que cale?
Cuando se lucha por conseguir algo, al final se consigue. En aquella expedición hace 25 años, Portmán era sólo uno de los 6 o 7 puntos negros que tocamos. Otro fue el Golfo de Cádiz, donde los barcos vertían residuos al mar; otro para intentar evitar las maniobras militares de Cabrera; también fuimos a tratar de proteger al coral rojo del Mediterráneo, en serio peligro por la pesca masiva. Todas estas cuestiones se han ido subsanando. Tenemos que darnos prisa para ir atajando los problemas que van surgiendo. Hoy, al menos en los países europeos, ya no se ven tuberías vertiendo residuos directamente al mar: Está prohibido. Con trabajo y persistencia se van consiguiendo cosas.

En cuanto a Greenpeace ¿ha cambiado mucho desde sus inicios en cuanto a tipo de acciones, valores que representa...?
Greenpeace se va adaptando a los tiempos que va viviendo. Hay nuevas acciones. Antes, por la novedad, cada acción era espectacular, y la cobertura mediática y el interés del público estaban garantizados. Hoy la gente es más escéptica. Los valores son los mismos y los defienden francamente bien. Yo sigo siendo socio, concretamente el número 3, y los respaldo por completo. Greenpeace, además de voluntarios que son imprescindibles, fue la primera que pudo tener gente trabajando única y exclusivamente en la organización, enfrentándose 12 horas al día a empresas y organizaciones para lograr avances. Hoy las organizaciones están más profesionalizadas.

Su actividad en Oceana ¿es más tranquila o sigue al pie del cañón?
Yo sigo embarcado y me mantengo absolutamente en activo.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook