«Ella no paraba de perseguirlo, él estaba harto y se avergonzaba de ella», indica uno de los amigos del presunto agresor, que asegura que el menor «nunca se había metido en ninguna pelea y es muy noble».

Los compañeros de clase del presunto agresor en el instituto Romano Arcas de Lorquí aseguraban ayer estar «muy sorprendidos» por lo sucedido, ya que aseguran que el detenido nunca mostró un carácter violento.

Todos sus amigos conocían «perfectamente» la relación que existía entre los dos menores, y la definen diciendo que «no eran novios, aunque se habían enrollado un par de veces». Según estos jóvenes, la historia entre ellos empezó durante el verano, y «ella se enamoró de él desde el principio».

«Ella quería ser su novia, pero él no», explican sus amigos, que aseguran que ella le proponía mantener relaciones sexuales, y detallan que «le decía que si quería relaciones cuando nosotros estábamos presentes». Sus amigos coinciden en que «mantenían relaciones sexuales cuando él quería, y ella no paraba de llamarlo al móvil y buscarlo, estaba obsesionada con él». Según los chicos, «ella llevaba su nombre en las libretas y se lo apuntaba por el cuerpo».

Los amigos del chico comentan que la tarde en la que tuvieron lugar los hechos, «habíamos quedado con él, y al final no pudimos ir». Estos compañeros de su clase de cuarto de la ESO indican que «nos hemos enterado de lo que ha pasado cuando hemos llegado a clase», y especulan qué pudo ocurrir en el trastero del joven para que él cogiera la plancha y golpeara a la chica. «Ella tuvo que hacerle algo, porque si no él no le hubiera pegado», comentan en grupo. Según los amigos del agresor «ella nunca había ido a su casa», y explican que «él pasa muchas tardes en su azotea con nosotros».

Otro amigo del menor mantiene que «él no quería verla más, le decía claramente que pasaba de ella, así que al final ha pasado lo que ha pasado».

«Nunca nos dijo que quería pegarle, y ayer estaba tan normal en clase», concluyen sus amigos, y uno de ellos comenta que «solía insultar a los negros y extranjeros, igual por eso se avergonzaba tanto de que ella le persiguiera».

Un amigo de la víctima coincide con el compañero del agresor en esta declaración, y asegura que el menor «hace unos meses llevaba un símbolo racista en su corte de pelo». Este menor indica que «no es tan inocente, se peleó a golpes con otro chico porque le ganó en una competición de rap». Según este joven, la tarde de la agresión «ella estaba con sus amigas y él le llamó pidiéndole que fuera a verlo a su casa».