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CALASPARRA

Detenido por llenar de cebos envenenados un coto de caza

Un agente recoge muestras en una de las zonas donde se encontraron los alimentos envenenados

Un agente recoge muestras en una de las zonas donde se encontraron los alimentos envenenados / L. O.

EFE

Un hombre de 59 años ha sido detenido por agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil como presunto autor de la colocación de cebos envenenados en un coto de caza ubicado en el término municipal de Calasparra, donde residía.

Fuentes de la Guardia Civil informaron ayer de que la operación denominada 'Veneno' comenzó hace varias semanas cuando un vecino de la población denunció la muerte de dos perros de su propiedad después de haber transitado por el coto.

Los agentes del Seprona que recorrieron la zona encontraron colocados de forma estratégica en la entrada de varias zorreras algunas piezas de embutido abiertas y con una sustancia granulada en su interior.

Los análisis efectuados por el Servicio de Toxicología y Veterinaria Forense de la facultad de Veterinaria de Murcia dieron como resultado que las morcillas, que presentaban el patrón habitual de los cebos preparados para provocar la muerte intencionada de animales carnívoros, estaban rellenas de un potente tóxico.

Según las investigaciones, hasta cinco perros han muerto envenenados en los últimos meses cuando transitaban por las proximidades del coto de caza. Sin embargo, aún se desconoce el número de ejemplares de fauna silvestre que han podido morir a consecuencia de ingerir veneno. El primer caso de colocación de cebos envenenados que se imputa al detenido data de hace dos años.

Al arrestado se le imputa, además del presunto delito relativo a la protección de la fauna, otro de usurpación de estado civil, al haber suplantado la identidad del titular del coto, ya fallecido.

Durante las actuaciones llevadas a cabo por el Seprona ha sido fundamental la colaboración de la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Murcia, cuyo Servicio de Toxicología y Veterinaria Forense comunicó en tan sólo 24 horas a la Guardia Civil los primeros resultados de las analíticas realizadas a las muestras recogidas.

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