Las protestas de los vecinos de la pedanía de Macisvenda, en Abanilla, han conseguido evitar el cierre de la oficina de la Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM). Tras la concentración celebrada el martes por la noche en la población, la entidad ha reconsiderado su decisión y ayer mismo anunciaba que va a aplazar el cierre. Por su parte, los vecinos de la pedanía lorquina de Coy, que también se han quedado sin oficina de la CAM, contarán con la ayuda de un empleado de la entidad, que les explicará el funcionamiento del cajero automático y les enseñará cómo realizar las operaciones más usuales.

Alrededor de 300 vecinos de Macisvenda se concentraron el martes por la noche ante la sucursal de la CAM para protestar contra el traslado de la oficina de esta pedanía a la de Barinas.

El director general de la CAM, Roberto López Abad, que ayer asistió en Murcia a una asamblea de los consejeros murcianos de la entidad, reconoció que la caja tiene "un plan de reubicación de las oficinas" acorde con el crecimiento que se está produciendo en los municipios murcianos.

No obstante, la caja anunció que el cierre de la sucursal de Macisvenda quedaba aplazado. La decisión fue adoptada por la dirección territorial de la CAM en Murcia esa misma noche, al tener conocimiento de la concentración que estaban protagonizando los vecinos de la pedanía de Abanilla.

Roberto López explicó que "la población se mueve de unos sitios a otros y nosotros intentamos acoplarnos a su distribución y estar cerca de donde se ubica. Hemos cerrado algunos puntos de venta, pero no se han cancelado los servicios. Estamos manteniendo un cajero y abrimos un día a la semana en todos los sitios adonde es posible ir".

El director general precisó que "siempre hay una oficina a una distancia que permite mantener el servicio en la zona en la que hemos estado tradicionalmente".

En el caso de la pedanía lorquina de Coy, que también se ha quedado sin sucursal de la CAM, fuentes de la entidad explicaron que la solución para impedir que los vecinos se queden sin servicio será poner un empleado a su disposición durante "un horario amplio", con el fin de que les enseñe a utilizar el cajero automático. El trabajador encargado de mostrar a los clientes el funcionamiento del cajero estará disponible el tiempo que se considere necesario.

Al tratarse de "un cajero de última generación", que incluso permite ingresar dinero, la CAM espera que su manejo no resulte demasiado complicado para los usuarios.

Por otra parte, fuentes de la caja recordaron que los clientes también podrán recurrir a los servicios CAM-Directo y recabar ayuda telefónica a la hora de realizar cualquier operación a través del cajero.