Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Avance

ADN con más lujo y en clave eléctrica

La marca británica mira a su pasado para dar forma a un GT de lujo de cuatro puertas que promete combinar prestaciones, refinamiento y una nueva era tecnológica

GT de Jaguar

GT de Jaguar / L.O.

Neomotor Murcia

Neomotor Murcia

En plena transición hacia lo eléctrico, Jaguar ha decidido mirar atrás antes de dar su salto definitivo hacia el futuro. No por nostalgia sino como una declaración de intenciones. El desarrollo de su nuevo GT de lujo de cuatro puertas, completamente eléctrico, arranca precisamente ahí: al volante de algunos de los modelos más emblemáticos de su historia.

La idea, poco habitual en la industria actual, tenía un objetivo claro. Redescubrir qué significa realmente “conducir un Jaguar”. Para lograrlo, los ingenieros de la marca se pusieron a los mandos de los icónicos Jaguar E-Type, el Jaguar XJS o las distintas generaciones del Jaguar XJ. Modelos que, más allá de cifras o tecnología, comparten una misma filosofía: equilibrio entre prestaciones y confort.

Ese equilibrio es, precisamente, el eje central del nuevo GT. Jaguar lo define como “un coche, dos estilos”. Por un lado, una conducción potente, precisa y emocional; por otro, un nivel de refinamiento y aplomo propio de una gran berlina de lujo. Una dualidad que no es nueva, pero que ahora se traslada al universo eléctrico.

El punto de partida conceptual quedó fijado tras la experiencia denominada “Spirit of Jaguar Drive”, una suerte de laboratorio dinámico en el que cada modelo clásico aportó algo distinto. El Jaguar XK120 puso sobre la mesa la importancia de la conexión entre conductor y vehículo, con un habitáculo pensado para envolver. El E-Type, por su parte, recordó que el diseño y la presencia siguen siendo claves: un Jaguar no debe pasar desapercibido.

Especial protagonismo tuvo el XJ Coupé V12, cuya combinación de potencia sobrada y confort de marcha ha servido de inspiración directa para la puesta a punto del nuevo GT. También el XJS, concebido para devorar kilómetros, dejó su huella en la idea de un gran turismo capaz de combinar agilidad y estabilidad en viajes de larga distancia.

A nivel técnico, el salto es radical. Este nuevo Jaguar apuesta por un conjunto de tres motores eléctricos que superan los 1.000 CV y más de 1.300 Nm de par. Cifras que lo sitúan en la élite del segmento, pero que no buscan únicamente impresionar sobre el papel. La clave está en cómo se gestionan.

El sistema de reparto de par inteligente distribuye la potencia de forma instantánea -en apenas milisegundos- gracias a un avanzado software de control. El resultado, según la marca, es una conducción más intuitiva y precisa, donde cada rueda recibe exactamente lo que necesita en cada momento.

A ello se suma un sofisticado esquema de suspensión neumática con amortiguadores activos de doble válvula, diseñado para mantener el confort sin renunciar a la estabilidad. Es aquí donde Jaguar insiste en su ADN: el aplomo no es negociable, incluso en un modelo que promete prestaciones de superdeportivo.

En términos de diseño, el nuevo GT también quiere marcar diferencias dentro del universo eléctrico. Mantiene proporciones clásicas -capó alargado, línea de techo baja- que evocan a los grandes Jaguar del pasado, pero reinterpretadas bajo un lenguaje actual. Una apuesta que busca romper con ciertos convencionalismos del diseño de algunos EV actuales.

El desarrollo no se ha limitado a pruebas en carretera. Jaguar ha combinado ensayos en condiciones extremas por todo el mundo con simulaciones virtuales avanzadas, afinando cada detalle antes de su presentación oficial, prevista para septiembre de 2026.

Este modelo no solo representa un nuevo lanzamiento, sino el punto de partida de una nueva etapa para la marca.

Un Jaguar que, sin renunciar a la tecnología más avanzada, intenta recuperar algo más intangible: el placer de conducción. Ese que, como decía su fundador Sir William Lyons, nunca debería convertirse en un fastidio.

Tracking Pixel Contents