El SEAT Arona es el modelo más vendido en nuestro mercado en lo que va de año y, por lo que parece, acabará el año sin perder su destacado liderato. Basado estrechamente en el SEAT Ibiza de quinta generación, bien construido y con una estética moderna y atractiva, recibe ahora, cuatro años después de su nacimiento, una acertada actualización que, sin duda, reforzará su liderato.

A primera vista, destaca su nuevo frontal, con los opcionales faros antiniebla redondos, colocados más centrados y a mayor altura, que consiguen un aspecto más musculoso y aventurero, lo que también refuerza su nuevo paragolpes trasero con el “extractor” pintado en color aluminio. También es nuevo el spoiler trasero que se integra mejor en su silueta y mejora la aerodinámica. Por último, y como ya sucede con los nuevos León e Ibiza, los logos y la nomenclatura cambian a minúsculas en redondilla.

Un interior completamente nuevo

El nuevo sistema de infoentretenimiento de la marca española SEAT CONNECT permite, no solo disfrutar de nuestro ‘smartphone’ en el coche, sino también acceder al Arona a distancia gracias a una aplicación específica con geolocalización

Pero si el exterior recibe pocos, pero muy acertados cambios, el interior, es completamente nuevo. El salpicadero, directamente tomado del nuevo Ibiza, es de nuevo diseño, con materiales blandos y de mejor calidad, flanqueado por dos aireadores redondos –según versiones se pueden iluminar con distintos colores-. Como en los Ibiza y León, se monta una gran pantalla central –de 8,25 ó 9,2 pulgadas, según versiones- que puede combinarse con el Digital Cockpit –pantalla de 10,25 pulgadas con múltiples configuraciones- y se han mejorado la conectividad –ahora las conexiones Android Auto o Apple Car Play son inalámbricas-, el software y el sistema de reconocimiento de voz –más rápido y preciso-, así como la posibilidad de acceder a datos, gracias a una tarjeta SIM virtual que incorpora.

Interior del SEAT Arona

Por lo que respecta al espacio, sigue contando con cuatro buenas plazas y un generoso maletero con 400 litros de capacidad.

El SUV compacto que menos lo parece

A la hora de analizar su comportamiento dinámico y, como ya nos sucedió con su antecesor, el Arona, pese a su mayor altura y peso, resulta muy similar al Ibiza, lo que es todo un piropo. De hecho diríamos que es el SUV compacto que menos lo parece, puesto que su mayor altura de asiento –lo que mejora su visibilidad- no penaliza su agilidad y equilibrio, brillando tanto en la ciudad, como en las carreteras o autopistas. Hay que hacer un distingo claro entre los motores de tres cilindros, el 95 y 110 CV –el primero con caja manual de 5 velocidades y el segundo con manual de 6 o DSG (automático de doble embrague) de 7- y el de 4, el 1.5 TSi de 150 CV –también manual de 6 oDSG de 7 marchas-, ya que mientras los primeros son algo perezosos a bajas vueltas y hemos de recurrir con frecuencia al cambio para mantenerlos en la zona buena de empuje –de ahí que los 1.600 € de sobrecoste del DSG nos parezcan muy recomendables-, el 1.5 se muestra contundente y divertido en toda la gama de revoluciones, mientras que sus consumos son muy similares –cuenta con desconexión de 2 de sus 4 cilindros-; por cierto, bastante contenidos en todos los casos, siendo sencillo mantenerse en el entorno de los 6 litros por cada 100 kilómetros.

Trasera del SEAT Arona SEAT

Finalmente, hay que valorar las grandes posibilidades de personalización del nuevo Seat Arona, ya que a su extensa paleta de colores, hay que añadir la posibilidad de combinarlos con hasta tres colores de techo –los bitono están de moda- y cuatro completos niveles de acabado.

En definitiva, estamos ante uno de los “gallos” del segmento más competido y en boga de nuestro mercado –más de 22 concurrentes-, su relación calidad/precio/producto es de las más competitivas y aunque seguimos sin entender su diferencial de precio con el casi idéntico Ibiza, hemos de reconocer que es una excelente elección.