A partir de ahora, el Audi Q5 contará con versiones híbridas enchufables, tanto en la carrocería de base como en la de estilo coupé Sportback. Se trata de las variantes 50 TFSIe de 299 CV y 55 TFSIe de 367 CV.

En ambos casos, se parte de un bloque de gasolina de 2.0 litros de cilindrada TFSI de cuatro cilindros con turbo y 265 CV, que se combina con un motor eléctrico síncrono, integrado en la caja de cambios automática S tronic de siete relaciones. El sistema de tracción quattro se encarga, en su última evolución, de pasar el par motor a los dos ejes en función de la demanda de aceleración y del estado del firme.

Por otro lado, la parte eléctrica se beneficia de una nueva batería de 14,4 kWh de capacidad neta -17,9 kWh brutos-, para conseguir un rango en conducción 100 % eléctrica de 62 kilómetros homologados según norma WLTP y, de paso, conseguir el distintivo ‘0’ Emisiones de la DGT. Sus tiempos de recarga pueden ir desde las seis horas en una toma doméstica o bien dos horas y media con una toma adaptada de corriente alterna de 7,3 kW.

Estas mecánicas mixtas dan como resultado unos consumos de entre 1,5 y 1,8 litros por cada 100 km -se tienen en cuenta para la homologación de estas cifras, los momentos en los que se conduce en modo eléctrico-, con unas prestaciones ciertamente destacables: 5,3 segundos en el ‘cero a cien’ en el caso del Q5 55 TFSIe.

La gama de híbridos enchufables de los Q5 y Q5 Sportback se articula en los acabados básico, Advanced, S Line y Black Line, con elementos de serie complementarios a estas versiones como el cable de carga, la fila trasera de asientos ajustable 10 centímetros en sentido longitudinal o el acceso y puesta en marcha sin llave, entre otros.

Los precios van desde los 60.210 euros del Q5 50 TFSIe y desde los 66.810 euros del Q5 Sportback 50 TFSIe.