23 de mayo de 2018
23.05.2018
Prueba

Mazda CX-5 2.5 SkyActiv-G 4WD 6AT: diferente y avanzado

Renovado a conciencia el año pasado, el todocamino japonés gana vigencia a base de detalles actuales de diseño, soluciones mecánicas y tecnología

23.05.2018 | 12:51
Mazda CX-5 2.5 SkyActiv-G 4WD 6AT: diferente y avanzado

Siempre interesante por su equilibrio y por su estética algo diferente, el Mazda CX-5 ha ganado mucho con los detalles que los ingenieros de la firma japonesa le añadieron el pasado año. En cuanto a diseño, por fuera y de lejos no se aprecian demasiado, pero al acercarnos destacan el acabado más minucioso del frontal, donde cobra protagonismo la parrilla, las ópticas se estilizan, al igual que los pilotos traseros, y los nuevos paragolpes rematan el atractivo conjunto. Los 4,55 metros de longitud le posicionan en el segmento medio-grande, lo cual tiene sus ventajas a la hora de disponer de un interior espacioso y cómodo para largos viajes. Además los materiales del habitáculo están bien terminados, la vista del salpicadero y guarnecidos es agradable y hay mucho espacio para todos los pasajeros. El maletero tiene un volumen de carga de 477 litros y su portón se puede abrir y cerrar de forma eléctrica (una novedad en la marca). También ha habido cambios en el interior que han mejorado la sensación de calidad percibida y el aislamiento del exterior. No se ha quedado atrás el completo sistema multimedia de la marca, el MZD Connect, que va de serie, emite un mejor sonido y se gobierna a través de una pantalla de 7 pulgadas. Como también se han puesto al día muchos dispositivos de equipamiento, incluyendo el control de velocidad activo, que puede parar y reanudar la marcha (si lo hace el vehículo precedente), que se completa con el aviso de salida de carril involuntaria (corrige la trayectoria), el chivato de objetos en los ángulos muertos o la frenada de emergencia con detección de peatones. Redondean los dispositivos destinados a la seguridad las ópticas de Led, matriciales según acabado y al estilo de las marcas de referencia.

Oferta variada de motores

El CX-5 se puede adquirir con las mecánicas de gasolina de 160, 165 y 194 CV, y diésel de 150 y 175 CV. Dependiendo del nivel de potencia, puede haber tracción a las cuatro ruedas o cambio manual de seis marchas o automático del mismo número de relaciones. Nosotros para esta ocasión nos quedamos con el motor de gasolina tope de gama, el 2,5 litros de 194 CV que implica necesariamente la tracción integral y la caja automática.

Una de las novedades mecánicas del actualizado modelo es, precisamente en este propulsor, la adopción de un sistema de desconexión de cilindros con el que dejan de trabajar dos de los cuatro pistones si la demanda de aceleración es baja. Esto consigue una reducción del consumo notoria sobre todo en circulación por ciudad (se ha optimizado para una velocidad de unos 40 km/h). Así las cifras de gasto en ciclo urbano se rebajan en casi un 30 %, según la marca, mientras que el dato combinado se queda en los 7,1 litros por cada 100 km, un valor que no está mal para un ´SUV´ de tracción total que se acerca a los 1.600 kg de peso. La velocidad máxima en su hoja oficial es de 195 km/h y acelera desde parado hasta los 100 km/h en 9,2 segundos.

En marcha

La sensación al conducirlo es de total control, gracias a un tacto muy preciso que no se ve perjudicado por la altura al suelo del vehículo (19,2 centímetros), una cota que, por otro lado, le permite salir al campo sin muchos problemas contando además con la tracción total de serie. Esas posibilidades en pistas se suman a su hábitat natural: los viajes largos, en los que premia a los de dentro con la comodidad de una gran berlina. En la actual edición del CX-5, Mazda ha incorporado, además de lo ya descrito, el sistema G-Vectoring Control que mejora la estabilidad del vehículo en curvas modificando el reparto de par del motor, con lo que se consigue un mayor confort y aplomo en apoyos fuertes.

Acabados

El motor más potente de la gama implica necesariamente el acabado de referencia Zenith, que supone, sobre los ya bien nutridos niveles Origin y Evolution, elementos como navegación, reconocimiento de señales de tráfico, sonido Bose con 10 altavoces, entrada y arranque sin llave, faros de Led adaptativos y portón trasero eléctrico, entre muchos otros.

El precio del Mazda CX-5 2.5 SKYACTIV-G de 194 CV 4WD 6AT parte desde los 39.445 euros, un coste que se ve justificado por su buen poder en carretera, calidad y carga tecnológica a bordo.

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