Caída del bipartidismo
Starmer descarta dimitir pese al desplome laborista y el auge de la ultraderecha en las elecciones municipales de Inglaterra
El primer ministro británico asegura que seguirá adelante frente a las presiones de sectores de su partido y de unos resultados que califica de "muy duros"

El primer ministro británico, Keir Starmer, y su mujer, tras votar en las elecciones municipales / EFE

Los resultados de las elecciones locales en Inglaterra, celebradas este jueves en más de un tercio de las unidades administrativas del país, han confirmado el ascenso del partido ultra Reform UK a costa de los dos grandes partidos. Tanto el Partido Laborista como el Partido Conservador han registrado importantes caídas en antiguos bastiones, poniendo fin a su hegemonía en el escenario político del Reino Unido. Los escándalos y las dificultades para frenar el aumento del coste de la vida han pasado factura al primer ministro, Keir Starmer, quien ha aceptado su responsabilidad en la derrota pero ha descartado renunciar al cargo.
Cerca de un 80% de las más de 5.000 concejalías en juego en Inglaterra habían sido adjudicadas a última hora de la tarde de este viernes. Los ultras de Reform UK, liderados por el populista Nigel Farage, se han hecho con más de un tercio de ellas, incluidas las que estaban en juego en municipios del norte y del centro del país controlados históricamente por los laboristas. Los de Farage también han logrado importantes victorias en bastiones conservadores, confirmando la desafección por los dos grandes partidos. “Olvidaros de la izquierda y de la derecha, ya no hay izquierda ni derecha, se ha acabado. Es el cambio más trascendental en la política británica”, ha asegurado el líder populista tras conocer los primeros resultados.
El recuento en Inglaterra ha confirmado los malos pronósticos para los laboristas, que han perdido más de la mitad de las concejalías que defendían en estos comicios. Los de Starmer se han visto perjudicados no sólo por la irrupción de Reform UK en las zonas del norte y del centro del país, sino también por el buen papel del Partido Liberal Demócrata y por el fuerte ascenso de los Verdes, que han cuadruplicado sus concejales gracias a su capacidad de movilización en ciudades como Londres o Mánchester. La victoria de los nacionalistas del Partido Nacional Escocés (SNP) en Escocia y del Plaid Cymru en Gales han acabado de certificar la debacle laborista y ha encendido el debate sobre un posible cambio de líder.
Cambio de rumbo
Algunos diputados de la izquierda de la formación se han posicionado públicamente a favor de iniciar un proceso para cambiar de rumbo, mientras que otros han pedido directamente al primer ministro que dé un paso al lado. La gran mayoría, sin embargo, han evitado pronunciarse al respecto —a diferencia de lo que muchos preveían en las semanas previas a las elecciones— y han optado por la cautela, conscientes de los riesgos de iniciar una batalla sucesoria sin un candidato claro en un momento de grandes dificultades, tanto a nivel doméstico como en el plano internacional. Incluso algunos de los más críticos con Starmer han alertado del peligro de caer en luchas fratricidas y de cometer los mismos errores que el Partido Conservador en los años del Brexit.
Muchos miembros de la bancada laborista consideran que, para revertir la delicada situación del partido y tener opciones de ganar las próximas elecciones generales, Starmer debe abandonar el cargo. Pero quieren evitar hacerlo de forma acelerada y sin un plan bien trazado para sustiturle. La opción que parece generar más consenso es la de Andy Burnham, actual alcalde de Mánchester, quien actualmente no puede desafiar el liderazgo de Starmer al no ser miembro de la Cámara de los Comunes. En los últimos días se ha especulado con que alguno de los aliados de Burnham en el Parlamento podría dejar su escaño para darle la opción a presentarse en unas elecciones anticipadas, pero para hacerlo necesita la autorización previa del órgano de dirección del partido, controlado por Starmer.
El objetivo es ejercer presión para que el primer ministro acepte la candidatura de Burnham al Parlamento, pero el líder laborista cuenta todavía con el apoyo de gran parte de sus ministros y ha insistido en su intención de liderar al partido hasta las próximas elecciones generales. "No voy a dar un paso atrás y sumir al país en el caos. Nos eligieron para hacer frente a estos retos y eso es lo que haremos”, ha asegurado este viernes tras conocer los "duros" resultados en las elecciones de este jueves. Starmer tiene previsto dar un discurso en los próximos días para fijar las prioridades de su Gobierno tras la derrota electoral, las cuales podrían incluir concesiones a la izquierda de su partido. El debate, sin embargo, sigue abierto y los próximos días serán decisivos para el futuro de los laboristas y también de un país que empieza a acostumbrarse a la inestabilidad política.
Suscríbete para seguir leyendo
- Murcia se hace 'invisible': El Ayuntamiento exige explicaciones al Gobierno por la instalación de pantallas acústicas
- Una plaza peatonal que emula la huerta dará la bienvenida a Murcia por Ronda Norte: Así es el proyecto de los MUHER
- Pacto a tres bandas para ‘ampliar’ la carretera que une las urbanizaciones de Molina con los centros comerciales
- Los murcianos encienden el aire acondicionado antes de tiempo y desbordan las agendas de los instaladores en la Región de Murcia: 'No hay cultura de mantenimiento
- Riesgo de colapso del mercado dental por la ‘sobretitulación’ de odontólogos
- Cuatro delincuentes pegan una paliza a un hombre en Torre Pacheco tras una discusión de tráfico, lo tiran al suelo y le roban 300 euros y el móvil
- Recreación del proyecto ideado por los MUHER para la Plaza de La Opinión
- En directo: ElPozo Murcia-Palma Futsal