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Cita bilateral

Alemania e Italia refuerzan su alianza para proyectarse como un nuevo eje de referencia en la Unión Europea

Meloni y Merz se reúnen en Roma para presentar una serie de acuerdos comunes, especialmente en materia de defensa e industria, pero algunos observadores temen un distanciamiento de Francia y España

El canciller alemán, Friedrich Merz, y la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, este viernes en Roma.

El canciller alemán, Friedrich Merz, y la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, este viernes en Roma. / AP

Irene Savio

Irene Savio

Roma

Italia y Alemania buscan reordenar el mapa de poder europeo en un momento de profunda incertidumbre internacional. Con un Estados Unidos cada vez más imprevisible en su relación con el Viejo Continente y una Francia debilitada por su inestabilidad interna, Roma y Berlín apuestan por reforzar su alianza para ganar influencia en la Unión Europea y proyectarse como un nuevo eje de referencia, especialmente en materia de defensa e industria. "En esta jornada, Alemania e Italia no solo han confirmado su alianza, sino que también han decidido reforzarla", ha dicho este viernes la primera ministra italiana, Giorgia Meloni. "Alemania e Italia están muy cerca, como nunca antes", ha coincidido el canciller alemán, Friedrich Merz, quien calificó de actualmente "fortísima" la sintonía entre ambos países.

El acercamiento se ha escenificado en Roma, con una serie de reuniones entre ministros y empresarios de ambos países, además de firma de acuerdos y actos públicos entre Meloni y Merz, después de coincidir ambos en el Foro Económico Mundial de Davos. Una cita que ha confirmado la voluntad de ambos gobiernos de profundizar una cooperación estratégica llamada a tener efectos más allá del plano bilateral. "Alemania e Italia son países que tienen relaciones privilegiadas [con EEUU], por eso pueden ayudar en esta relación, sobre todo si trabajan juntos, con un enfoque programático y no instintivo", ha dicho al respecto Meloni. "En una Unión Europea tradicionalmente impulsada por el eje franco-alemán, empieza a tomar forma un eje alternativo, con Italia en el lugar de Francia", han sintetizado algunos observadores italianos. 

Facilitar el movimiento de tropas

En este marco, la ambición italo-alemana se ha traducido de momento en una serie de acuerdos bilaterales y declaraciones conjuntas centradas en seguridad y defensa, pero también con un alcance más amplio. El Acuerdo sobre Cooperación Reforzada en Seguridad, Defensa y Resiliencia prevé impulsar alianzas entre grandes grupos industriales —como la anunciada entre la italiana Leonardo y la alemana Rheinmetall—, desarrollar nuevas tecnologías en ámbitos como el espacio y la ciberseguridad, y asegurar el acceso a materias primas críticas para la industria; un planteamiento que conecta con los informes de Mario Draghi y Enrico Letta sobre la pérdida de peso económico e industrial del bloque.

Roma y Berlín quieren además dar un salto político en su coordinación exterior. Para ello, planean institucionalizar reuniones conjuntas de ministros de Exteriores y Defensa en formato 2+2, para mantener el respaldo a Ucrania y coordinar misiones en regiones consideradas estratégicas, como África y los Balcanes. Los acuerdos incluyen también medidas para facilitar el movimiento de tropas y equipos a través de Europa, reduciendo barreras burocráticas y mejorando las infraestructuras de transporte. Meloni y Merz también comparten la necesidad de "fortalecimiento del pilar europeo en la OTAN y el refuerzo de nuestra disuasión y defensa son necesarios, no solo debido a la amenaza directa que Rusia representa para la seguridad euroatlántica", han añadido en un comunicado conjunto.

Palomas y halcones

En esta línea, los acuerdos también constituyen una actualización del Plan de Acción para la Cooperación Estratégica Bilateral y en la UE, firmado en noviembre de 2023 por Meloni y el entonces canciller alemán, Olaf Scholz. En particular, se amplía la cooperación a sectores clave como el automóvil, la digitalización y la inteligencia artificial, y se contempla el desarrollo de infraestructuras energéticas comunes, entre ellas gasoductos de hidrógeno que conecten el norte de África con Italia y Alemania.

Todo ello con un peligro en el trasfondo, como señalaba el analista Franco Lodige. "Por un lado vemos a los halcones: [el presidente francés, Emmanuel] Macron y [el jefe de Gobierno español] Pedro Sánchez, convencidos de que con Trump hay que marcar distancia, cuando no abierta hostilidad. Del otro, las palomas: Meloni y Merz, partidarios de mantener abiertos los canales y apagar los incendios antes de que se desaten”. En este contexto, en el próximo Consejo Europeo de los 27, lo predecible es que Meloni vuelva a insistir "en una idea que es de su agrado: con Trump no sirve ni la subordinación ni la carrera hacia el choque frontal. Mejor enfriar, aplazar y ganar tiempo", ha añadido Lodige.

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