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Respuesta a Trump

Irán amenaza con atacar objetivos de EEUU en caso de ataque mientras la cifra de muertos en las protestas supera los 500

La República Islámica, que ha bloqueado desde el jueves toda comunicación en el país desde el jueves, ha redoblado su represión contra los manifestantes, usando armas de fuego real contra las aglomeraciones

Captura de un vídeo difundido en redes sociales de manifestantes en Teherán durante las protestas de este sábado.

Captura de un vídeo difundido en redes sociales de manifestantes en Teherán durante las protestas de este sábado. / AP

Adrià Rocha Cutiller

Adrià Rocha Cutiller

Estambul

Irán, inmersa en una violenta y paralizante ola de protestas y acorralada en el exterior tras ser derrotada este junio en la guerra de 12 días, ha amenazado este domingo don atacar a Estados Unidos e Israel si estos deciden intervenir y atacar la República Islámica para "ayudar" a los manifestantes iraníes, que en los últimos días están siendo reprimidos brutalmente: según datos de la oenegé HRANA compartidos por la agencia Reuters, al menos 500 personas habrían muerto durante las protestas. 

Durante los últimos días, el presidente estadounidense, Donald Trump, ha estado divulgando la idea en los medios y en sus discursos de atacar a Irán "si el régimen dispara contra los manifestantes", algo que ocurre en todas las jornadas de protestas, cada vez respondidas con más violencia y fuego real. Este sábado por la noche, en una publicación en sus redes sociales, Trump aseguró que Washington "está lista para ayudar [a los manifestantes iraníes]".

"Seamos claros: si EEUU lanza un ataque militar, tanto los territorios ocupados —una referencia a Israel sin decir el nombre del país— y cargueros comerciales y bases militares estadounidenses serán objetivos legítimos para nuestra respuesta", ha dicho este domingo el presidente del Parlamento iraní, Mohammed Bagher Qalibaf, miembro de la facción más ultraconservadora y radical delrégimen y antiguo líder de la Guardia Revolucionaria, el cuerpo de élite político-militar con más poder —y el órgano encargado de reprimir violentamente las protestas— en el país persa.

Según 'The New York Times', Trump ha sido informado y estaría considerando posibles acciones y ataques contra Irán. Expertos militares, sin embargo, aseguran que este hipotético ataque estadounidense no podría ser una operación sostenida en el tiempo: a diferencia de junio, cuando EEUU se sumó a la guerra de 12 días de bombardeos de Israel contra Irán, Washington no dispone ahora de sus portaviones y equipamiento desplegados en la región.

Cifras y bloqueos

Esta última ola de protestas, empezó el pasado 28 de diciembre, cuando comerciantes de productos electrónicos declararon una huelga, el cierre de sus comercios y el inicio de pequeñas protestas por la depreciación del rial, la moneda nacional, que perdió más de la mitad de su valor en 2025.

En una semana, esas protestas se esparcieron por todo el país y crearon una tormenta perfecta en las altas esferas de poder de Teherán, cuyo margen de maniobra, tras llevar al país a una crisis económica brutal y haber sido derrotados por Israel en el conflicto de este verano, es casi nulo.

Esto ha provocado una fuerte reacción por parte de la República Islámica, que cortó la red de internet y comunicación telefónica el jueves de esta semana. Mientras el país está sumergido en un oscuro manto del que apenas se filtra información, la Guardia Revolucionaria reprime con municiones y fuego real a los manifestantes, según oenegés de derechos humanos. 

HRANA, cuya base está fuera del país, asegura que al menos 490 manifestantes y 48 miembros de las fuerzas del Estado han muerto ya durante la ola de protestas. La oenegé, que cifra el número de detenidos en más de 10.000, sin embargo, asegura que sus cifras son limitadas y probablemente lejos de la realidad, debido al bloqueo informativo impuesto por Irán.

"Terroristas y mercenarios"

Hasta la fecha, el Gobierno de Teherán ha tratado las protestas con una duplicidad difícil de mantener: mientras figuras radicales cercanas al líder supremo, el ayatolá Alí Jameneí, han llamado "terroristas" y "mercenarios" a los manifestantes, miembros del ala más reformista de la República Islámica han pedido "diálogo" con las protestas.

"Nuestro Gobierno escuchará a los manifestantes, pero no podemos aceptar que unos alborotadores destruyan nuestra sociedad", ha dicho este domingo el presidente, el reformista Mesud Pezeshkian, uno de los pocos líderes que ha intentado mostrarse cercano a entablar conversaciones con los manifestantes. 

Su posición, sin embargo, carece de poder real: la decisión de cómo tratar a los manifestantes —si sentarse con ellos o dispararles con fuego real, como está ocurriendo— reside únicamente en las manos de Jameneí y su Guardia Revolucionaria. 

"La gente tiene preocupaciones. Deberíamos sentarnos con ellos y, si nos concierne, resolver sus problemas. Pero nuestra principal responsabilidad es no permitir que ahora un grupo de alborotadores venga y destruya nuestra sociedad entera", ha continuado este domingo Pezeshkian, quien ha asegurado, sin aportar ninguna prueba, que "terroristas extranjeros han sido llevados a Irán para matar a inocentes y quemar edificios públicos". La realidad es que la República Islámica ha usado, en olas de protestas anteriores, a milicianos iraquíes de sus milicias chiíes afinas para reprimir a los manifestantes.

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