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Guerra en el este de Europa

¿Qué exige Rusia y cuáles son las líneas rojas de Ucrania para un acuerdo de paz?

Desde la filtración del plan de Trump, se han multiplicado los contactos diplomáticos y Zelenski ha conseguido equilibrar un poco la balanza frente a las demandas maximalistas de Putin

Un ataque ruso con drones mata a cuatro personas en Járkov, Ucrania

Lucía Feijoo Viera

Laura Puig

Laura Puig

Barcelona

Las negociaciones sobre la propuesta de plan de paz impulsada por el presidente de EEUU, Donald Trump, han vuelto a poner sobre la mesa las demandas maximalistas de Rusia y las líneas rojas de Ucrania en un conflicto que está a punto de entrar en su tercer invierno.

Tras salir a la la luz las primeras filtraciones sobre el plan inicial de 28 puntos, que habría sido pactado en secreto por EEUU y Rusia según medios estadounidenses, se han multiplicado los contactos diplomáticos y Volodímir Zelenski habría conseguido equilibrar un poco la balanza en una propuesta que muchos expertos y funcionarios ucranianos consideraron poco menos que una "capitulación" para Kiev.

Este jueves vence el ultimátum puesto por Trump a Zelenski y lo más probable es que las negociaciones apuren hasta el final un plazo que el estadounidense se mostró favorable a alargar para acabar de cerrar detalles.

A continuación, unas claves sobre lo que reclaman Rusia y Ucrania para aceptar deponer las armas e iniciar un proceso de paz:

En el primer borrador del plan filtrado por 'Axios' el pasado miércoles recogía algunas de las exigencias de Vladímir Putin para retirar sus tropas de Ucrania y que coinciden con las demandas supuestamente trasladadas por el presidente ruso a su homólogo estadounidense en la reunión que ambos mantuvieron el pasado 15 de agosto en Alaska, según reveló en exclusiva la agencia Reuters.

El pasado viernes, Putin aseguró que la propuesta podría servir de "base para un acuerdo de paz definitivo".

Moscú reclama la soberanía de las dos provincias del Donbás, Donetsk y Lugansk, a pesar de que Kiev controla entre un 15% y un 20% de este territorio, así como de la península de Crimea, que se anexionó Rusia en 2014. En el caso de las otras dos provincias --junto al Donbás-- que Rusia se anexionó tras un referéndum considerado ilegal en septiembre de 2022, Jersón y Zaporiyia, se congelaría la línea del frente.

Otras de las exigencias de Putin son que Ucrania reduzca su Ejército casi a la mitad, hasta 600.000 soldados, que renuncie a sumarse a la OTAN y que tampoco se desplieguen tropas de la Alianza Atlántica en el país eslavo.

Por último, Rusia sería "reintegrada en la economía global" y podría regresar al G8, además de levantarse todas las sanciones impuestas desde la invasión a gran escala de Ucrania.

Tras una primera reacción contenida, pero que traslucía su malestar, Zelenski ha logrado arañar alguna de sus reivindicaciones y que se respeten líneas rojas para evitar que, como dijo el viernes, Ucrania se enfrente al dilema de "perder su dignidad" o "un socio clave". Las negociaciones en Ginebra con EEUU de este domingo han alumbrado una nueva versión del plan que refleja "la mayoría de las prioridades clave" de Kiev.

No ha trascendido la nueva versión de la propuesta, pero la Casa Blanca asegura en un breve comunicado difundido esta madrugada que EEUU y Ucrania "reafirmaron que cualquier acuerdo futuro deberá respetar plenamente la soberanía de Ucrania".

Diferentes altos cargos ucranianos han recordado estos días cuáles son las líneas rojas de su país: no reconocerán formalmente como ruso ningún territorio ocupado, no impondrán límites a sus fuerzas de defensa y no asumirán restricciones a posibles alianzas.

Fruto de la activación de los contactos diplomáticos, los tres socios más potentes de Ucrania en Europa, Reino Unido, Francia y Alemania, realizaron este domingo una contrapropuesta al plan inicial lanzado por la Casa Blanca, según divulgó Reuters.

Entre las enmiendas destaca el respaldo a la "soberanía de Ucrania" y que el límite del tamaño del Ejército ucraniano sea de "800.000 soldados en tiempos de paz". Asimismo, se subraya que la adhesión a la OTAN "depende del consenso de sus miembros, que no existe", con lo que no se cierra del todo la puerta como reclama Rusia.

Sobre la cuestión territorial, la contrapropuesta europea plantea que Ucrania acceda a "no recuperar su territorio soberano ocupado por medios militares" y que las "negociaciones sobre intercambios territoriales" partan desde la "línea de contacto" (frente).

Respecto de Rusia, Londres, París y Berlín aceptan que se reincorpore "progresivamente a la economía mundial", que se estudie el levantamiento de las sanciones "caso por caso" y que se invite de nuevo al país al G8.

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