El expresidente del Banco Central Europeo (BCE) Mario Draghi, encargado de formar Gobierno en Italia, sigue cosechando apoyos de los partidos para intentar lograr una mayoría estable que dirija el país y mantiene la vista puesta en las reuniones de este sábado con el Movimiento 5 Estrellas y la Liga, que son decisivas.

Draghi ha sido designado por el jefe del Estado, Sergio Mattarella, para intentar una mayoría estable que ponga fin a la crisis abierta por Matteo Renzi.

Hasta ahora le han trasladado su apoyo todas las fuerzas políticas con las que se ha reunido, excepto la ultraderechista Hermanos de Italia, liderada por Giorgia Meloni.

Pero necesita al menos el aval de una de las dos formaciones con las que conversará el sábado, el M5S y la Liga, y ninguna ha aclarado lo que hará: el Cinco Estrellas se mantiene dividido, mientras que la Liga ha mostrado cierta apertura, siempre que el Ejecutivo sea político y no tecnócrata.

Si Draghi finalmente convenciera a los dos de que se sumaran a su proyecto, contaría con un respaldo casi unánime del Parlamento, y entonces tendrá que reflexionar sobre cómo trasladar ese apoyo a su Ejecutivo, si con ministros de los partidos o si optará por figuras con un perfil más técnico.

Salvini pide un Gobierno de todos

El líder de la ultraderechita Liga, Matteo Salvini, ha avanzado este viernes que le gustaría que en el eventual Gobierno de Draghi "estuvieran todos", un gesto de apertura, tras reivindicar en los últimos días que el economista italiano iba a tener que elegir entre el Cinco Estrellas y su formación.

"Mattarella ha pedido dar un paso adelante y ahora hay que pensar en el interés del país y no en el de los partidos", dijo Salvini en declaraciones al canal privado Sky.

No obstante, ha dejado claro que tomará una decisión tras hablar con Draghi y conocer sus intenciones y su programa.

El M5S, que en un primer momento se negó a secundar a Draghi, está dividido y el jueves su exlíder y ministro de Exteriores en funciones, Luigi di Maio, pidió "madurez".

"Existe actualmente en las filas del M5S un debate democrático que tiene que ser respetado", ha dicho este viernes Francesco D'Uva, quien no ha desvelado si la formación someterá su decisión al voto de los inscritos a través de la plataforma "Rousseau", como ha hecho otras veces.

El fundador, (Beppe) "Grillo participará en las consultas y esto ya es una garantía para todos, incluidos los afiliados del M5S", añadió.

Meloni anuncia su 'no'

La única formación que por ahora ha anunciado su 'no' definitivo ha sido Hermanos de Italia, de Meloni, quien ha justificado su decisión porque el país "no es una democracia de segunda división" y por eso merece elecciones para zanjar la crisis.

No obstante, adelantó que su partido --el que más crece en las encuestas-- seguirá ayudando al Ejecutivo como "fuerza responsable y patriótica" desde la oposición, con propuestas e iniciativas que aligeren la pandemia.

En esta ocasión, los tres partidos socios de la derecha, Hermanos de Italia, Liga y Forza Italia, no han concurrido juntos a las consultas, como han hecho en las últimas ocasiones, por la división que hay en torno a cómo solucionar la actual situación de incertidumbre.

Y es que Forza Italia, de Silvio Berlusconi, apoya abiertamente al economista.

"Creo que (la eventual formación de un gabinete Draghi) va en una dirección bastante positiva. Hemos repetido cuáles son nuestras prioridades", ha dicho a los medios que esperaban a las puertas de la Cámara de los Diputados, la mano derecha de Berlusconi, Antonio Tajani.

Renzi se suma

Renzi, que ha provocado esta crisis al separarse de sus antiguos socios, también ha destacado que apoyará a toda costa un Gobierno presidido por Draghi, con independencia "del nombre de los ministros o de cuántos técnicos o políticos incluya".

El ex primer ministro rompió con sus socios entre otras cosas por su desacuerdo con el Plan de Recuperación que habían elaborado para utilizar los 209.000 millones de euros que Italia podrá recibir del Fondo europeo de Recuperación. Este viernes dijo que Draghi representa "una política segura".

También el líder del Partido Demócrata (PD), Nicola Zingaretti, apuntó que un Ejecutivo de Draghi puede poner fin a esta "crisis improvisada y sin justificación" y ayudar a Italia a utilizar el dinero europeo para disminuir las desigualdades sociales, favorecer la digitalización y la transición ecológica, entre otras cosas.