28 de agosto de 2020
28.08.2020
La Opinión de Murcia
Estados Unidos

La nieta de doce años de Martin Luther King: "Cumpliremos el sueño de mi abuelo"

Miles de personas marchan contra el racismo y la brutalidad policial en el aniversario del discurso

28.08.2020 | 19:58
La nieta de Martin Luther King: "Cumpliremos el sueño de mi abuelo".
La nieta de doce años de Martin Luther King: "Cumpliremos el sueño de mi abuelo"

Yolanda Renee King, la nieta de 12 años del líder de los derechos civiles Martin Luther King Jr. (1929-1968), prometió este viernes que su generación acabará con el racismo, en una marcha en Washington DC para conmemorar el histórico discurso de su abuelo "Tengo un sueño", hace 57 años en la capital de Estados Unidos.

"Vamos a ser la generación que desmantelará el racismo sistémico, de una vez por todas", dijo la menor, que apenas llegaba a la altura del podio instalado junto al Monumento a Lincoln, en el National Mall de Washington DC.

"Somos los grandes sueños de nuestros abuelos, vamos a cumplir el sueño de mi abuelo", aseguró la niña. "Menos de un año antes de que fuera asesinado, mi abuelo predijo este momento -agregó-. Dijo que nos estábamos moviendo hacia una nueva fase de la lucha: la primer fase fue la de los derechos civiles, y la nueva fase es la de la igualdad genuina".

"La igualdad genuina es por lo que estamos aquí hoy", señaló la menor, quien subrayó que su abuelo decía que no había que olvidar el movimiento de protesta, "los días de Montgomery".

"¡Papa King, no lo haremos", exclamó la nieta, hija del también activista de los derechos humanos Martin Luther King III, quien habló tras la alocución de la niña y se definió como "un padre orgulloso".

Miles de personas se concentraron en el Mall para participar en la marcha de este año, que se produce en un momento en que en EEUU se han intensificado las protestas raciales tras la muerte en mayo del afroamericano George Floyd a manos de un policía blanco en Mineápolis (Minesota).

"Sin justicia no hay paz" fue el grito de guerra de los manifestantes. Gente de todas las edades y de distintas partes del país, pertrechados en muchos casos con camisetas y mascarillas -estas últimas para protegerse del coronavirus- con los mensajes "las vidas negras importan" y "no puedo respirar", inundaron la explanada frente al Monumento a Lincoln para rechazar el racismo.

Uno de ellos era Jared, jefe de recursos humanos de 42 años, que viajó para la ocasión desde Dallas (Texas).
"He decidido venir para participar en la marcha porque creo que no tengo otra opción como persona negra", dijo a Efe. "La gente de color simplemente queremos ser vistos como seres humanos -agregó-, porque somos seres humanos y queremos ser tratados como tales, no es más que eso".

Manifestación para conmemorar el 57 aniversario del discurso de Martin Luther King. EFE

Emulando a Luther King 

Junto a Jared había muchos manifestantes sentados escuchando los discursos de dirigentes y activistas de derechos civiles, que hablaban desde un atril situado junto al Monumento a Lincoln, cerca de donde Luther King Jr. dio su discurso.

Por allí fueron pasando familiares del propio Luther King Jr. y parientes de víctimas afroamericanas de la violencia policial.

Quizás el más contundente fue Jacob Blake, el padre del hombre de raza negra (con el mismo nombre que su progenitor), que se ha quedado parapléjico después de recibir siete disparos en la espalda el domingo pasado por parte de un policía blanco en Kenosha (Wisconsin).

"Hay dos sistemas de justicia en Estados Unidos: Hay un sistema blanco y hay un sistema negro. El sistema negro no lo está haciendo muy bien, pero vamos a levantarnos. Cada persona negra en Estados Unidos va a levantarse. Estamos cansados", apuntó Blake.

Y no vamos a tolerarlo más ¡Pido a todo el mundo que se levante! ¡Sin justicia no hay paz!", exhortó el padre, cuyas palabras fueron coreadas por los asistentes.

"¿Cómo quieren que los libros de historia les recuerden?"

Por la tribuna fueron desfilando también Philonise y Bridgett, hermanos de George Floyd, que falleció en mayo a manos de un policía blanco, que lo asfixió al presionar la rodilla 8 minutos y 46 segundos sobre su cuello en Mineápolis (Minesota); y Tamika Palmer, la madre de Breonna Taylor, muerta por ocho tiros en marzo cuando la policía de Louisville (Kentucky) llevó a cabo un allanamiento en su apartamento durante una investigación antinarcóticos, en la que no encontraron drogas.

"¿Quiero que ustedes, chicos, se pregunten ahora ¿Cómo quieren que los libros de historia les recuerden? ¿Cuál sería su legado? ¿Las generaciones futuras les recordarán por su complacencia, su inacción? ¿O les recordarán por su empatía, su liderazgo, su pasión por acabar con las injusticias y la maldad en nuestro mundo?", preguntó Bridgett Floyd.

Manifestantes de distintas partes de EEUU

En otro punto del Mall se encontraba Molley, una jubilada de 60 años de Pensilvania, quien se trasladó a Washington en uno de los dos autobuses fletados en su pueblo para llevar a los vecinos a participar en la marcha.

"He venido a la 57 conmemoración del discurso 'Tengo un sueño', porque las vidas negras importan, para luchar contra la injusticias contra la gente de color, especialmente los hombres y mujeres negras, a promover la dignidad y a pedir que sigamos juntos e involucrados para hacer cambios", detalló Molley a Efe.

En el Mall resonaba el eco del discurso de Luther King Jr. en 1963, pero su hijo, Martin Luther King III, pidió este viernes desde el estrado evitar "el sueño se convierta en una pesadilla permanente", dada la situación en el país.

"En el último año de su vida, él (su padre) escribió su último libro '¿A dónde vamos a partir de aquí al caos o a la comunidad?' Bien, hermanas, hermanos y queridos amigos, en este momento decisivo de la historia de nuestro país debemos responder a la pregunta del Dr. King, ¿Iremos al caos o a la comunidad? Creo que algunos han elegido el caos, incluido el actual ocupante de la Casa Blanca", opinó Luther King III.

"Pero creemos que podemos elegir la comunidad, porque si la elegimos podemos evitar ver el sueño convertido en una pesadilla permanente", dijo el activista.

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