El número de refugiados sirios que han cruzado la frontera con Turquía hasta hoy se eleva ya a unos 3.000, dijeron hoy fuentes oficiales turcas.

La mayoría procedía de la localidad fronteriza de Yisr al Shugur, al noroeste de Siria, tras difundirse la noticia de que el Ejército se preparaba para asaltar esa urbe, a la que Damasco responsabiliza de la muerte de 120 policías el 6 de junio.

El Ministerio de Exteriores de Turquía ha instalado un centro de atención a los refugiados y las autoridades turcas han remitido 370.000 euros para atender las necesidades más urgentes de estas personas.

La agencia semioficial Anadolu informó de que la mayoría de los sirios que han entrado en Turquía desde el lunes son ancianos, mujeres y niños para los que se han habilitado dos campamentos más con tiendas de campaña en la zona fronteriza.

Las autoridades turcas han tomado medidas para prevenir que se infiltren rebeldes kurdos entre los refugiados, mediante el control de los documentos de identidad.

El primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, dijo el jueves que, "desgraciadamente, (los sirios) no se comportan como seres humanos. Ahora hay brutalidad", tras repetir que Turquía no puede cerrar las puertas a quienes huyen para salvar sus vidas.

"Estamos siguiendo muy de cerca las informaciones de inteligencia que nos llegan diariamente de Siria. Estamos preparándonos para los peores escenarios civiles y militares", afirmó hoy el presidente turco, Abdullah Gül.