19 de noviembre de 2009
19.11.2009
Estados Unidos

Obama reconoce que Guantánamo no podrá cerrarse en enero de 2010

"No voy a marcar una fecha, depende de la cooperación del Congreso", dice

19.11.2009 | 01:00
El presidente de EE UU, Barack Obama recorre a solas un tramo de la Gran Muralla China, ayer en Badaling

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ha admitido por primera vez que no logrará clausurar el penal de Guantánamo en enero, como había prometido, aunque insistió en que sí lo conseguirá a lo largo del año.
La orden de cierre en 12 meses de esa penitenciaría fue una de sus primeras acciones como presidente, pero la resistencia del Congreso a aceptar a detenidos en territorio estadounidense y de otros países a acogerlos ha hecho que hasta ahora hayan salido de la base naval sólo una veintena de presos.
"Estamos inmersos en una trayectoria y un proceso en el que yo anticipo que Guantánamo será cerrado el próximo año", dijo Obama en una entrevista con la cadena Fox News realizada en Pekín.
"No voy a marcar una fecha exacta porque mucho depende de la cooperación del Congreso", añadió.
La Casa Blanca había dado señales ya de que no lograría cumplir la meta establecida para la clausura de Guantánamo, donde permanecen unos 215 detenidos, pero ésta es la primera vez que el presidente lo reconoce. "La gente tiene miedo, y es comprensible, después de un montón de años en los que les dijeron que Guantánamo era clave para mantener a los terroristas fuera de Estados Unidos", dijo Obama.
Obama se ha encontrado con la oposición del Congreso estadounidense a sus planes para trasladar a Estados Unidos a los presos de Guantánamo para juzgarles, así como con las reticencias a recibir a los detenidos de países extranjeros.
Por otro lado, el presidente de EE UU se reunió brevemente con su hermano Mark Obama Ndesandjo durante su estancia en Pekín, según reveló en una entrevista antes de emprender vuelo a Seúl para completar su gira por Asia. Obama afirmó que vio a su hermano, residente en la ciudad china de Shenzhen y casado con una mujer de esta nacionalidad, en una breve reunión, de "cinco minutos", durante su estancia en Pekín para una visita de Estado.
"No le conozco bien. Le vi por primera vez hace un par de años" y no ha leído el libro que su hermano ha escrito en el que describe cómo el padre de ambos era un hombre violento con problemas con el alcohol. Según el presidente, "no es un secreto que mi padre era una persona con problemas... tenía un problema de alcoholismo y no trató a sus distintas familias muy bien".

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