Grandes columnas de humo se elevan sobre este emplazamiento bagdadí después de que cinco o seis proyectiles de mortero impactasen en la "Zona Verde", rompiendo de esa forma la calma tensa que reinaba en Bagdad esta mañana.

Este nuevo ataque es el séptimo que insurgentes lanzan contra este área, en la que se encuentran la Embajada de EEUU y la oficina del primer ministro, en una semana.

Además, el bombardeo llega apenas unas horas después de que el Gobierno iraquí levantase ayer por la noche el toque de queda que regía sobre la capital desde el pasado miércoles.

Las explosiones causadas por los morteros se escucharon desde muchos puntos de Bagdad, y se pueden observar helicópteros sobrevolando la zona.

Hasta el momento, los bombardeos contra la "Zona Verde" han causado la muerte de al menos dos ciudadanos estadounidenses y alrededor de una decena de iraquíes.