El presidente palestino, Mahmud Abás, reiteró ayer su negativa a negociar con Hamás, pese al llamamiento de los islamistas a gestionar conjuntamente los pasos fronterizos de Gaza tras el derribo de la valla divisoria con Egipto. Abás manifestó, al contrario, que la Autoridad Nacional Palestina (ANP) está dispuesta a "tomar el control de los pasos para aliviar el sufrimiento" del pueblo palestino causado por siete meses de bloqueo israelí. En un discurso durante una ceremonia nacional en Ramala, el presidente y líder de Al Fatah desveló que ha entregado a la ONU, la Liga Árabe y la comunidad internacional un plan en este sentido, informaron medios en Gaza.

Hamás ve en el derribo de la empalizada fronteriza con Egipto, el pasado miércoles, la oportunidad para negociar con El Cairo y con Al Fatah un nuevo acuerdo sobre la gestión de las fronteras de Gaza, tal y como pidió ese mismo día el dirigente de facto en la franja, Ismail Haniye.

Otro líder de Hamás, Mohamed al Ghul, calificó lo sucedido en la frontera de primer paso para acabar con el bloqueo impuesto por Israel y del "refuerzo de la soberanía palestino-egipcia en el cruce de Rafah", que une ambos territorios.

Por su parte, Abás criticó ayer duramente a sus adversarios islamistas, pero reconoció que "forman parte del pueblo palestino" y les pidió que reviertan su "golpe de Estado" en Gaza y vuelvan "a la razón" para sentarse de nuevo a hablar con ellos, en referencia a la toma de la franja por los islamistas el pasado junio al expulsar a las fuerzas leales a Al Fatah.

Fue su respuesta, sin citarla expresamente, a la oferta lanzada el jueves por el presidente egipcio, Hosni Mubarak, de celebrar inmediatamente en su país una reunión entre representantes de Hamás, que controla Gaza, y de Al Fatah, que gobierna en Cisjordania.

El jefe de la Oficina Política de Hamás, Jaled Mishal, ha aceptado la invitación, mientras que Abás pidió a las milicias palestinas que dejen de lanzar cohetes artesanales contra Israel con la frase: 'Parad! No deis excusas a Israel!'.

Por su parte, Hamás acusó ayer al presidente palestino y líder de Al-Fatah, Mahmud Abás, de "ahondar la división interna palestina" al rechazar la oferta del dirigente egipcio, Hosni Mubarak, de organizar una reunión entre ambos movimientos.

"Abás ni siquiera mencionó la invitación" en su discurso de ayer en Ramala, lamentó un portavoz del grupo islamista, Fawzi Barhum, en declaraciones a la prensa en Gaza. La exigencia reiterada ayer por el presidente palestino de que Hamás revierta su "golpe de Estado" en Gaza en junio y vuelva "a la razón" supone, a juicio de Barhum, un "claro rechazo del llamamiento de Mubarak".

Mientras, son ya 36 los policías que se encuentran hospitalizados, algunos de ellos en estado crítico, tras los violentos enfrentamientos registrados durante los dos últimos días en los pasos abiertos desde la Franja de Gaza, según informó ayer el ministro de Interior egipcio, Ahmed Aboul Gheit, que responsabilizó de los incidentes a "elementos palestinos". Entre los heridos figuran una decena de policías y 26 agentes de seguridad fronteriza, incluyendo a dos oficiales.