"Me pegaron y me amenazaron. Querían saber para qué grupo trabajaba y para quien espiaba", dijo Abdelal a Efe después de llegar a su pueblo, Helta, en el sur del Líbano.

Abdelal fue liberado ayer por el Ejército israelí, que lo entregó sin dar explicaciones a los soldados de la Fuerza Interina de la ONU en el Líbano (FINUL) en el puesto fronterizo de Ras Nakura.

Ya en territorio libanés Abdelal pasó a estar custodiado por soldados libaneses.

El pastor, de 21 años, explicó que fue capturado el domingo pasado cuando estaba comiendo cerca de la frontera con Israel y fue sorprendido por unos soldados israelíes, que primero le gritaron en hebreo y luego en árabe.

"Me encontraba en territorio libanés, a unos 220 metros de la 'línea azul' (que marca la frontera entre el Líbano e Israel), los israelíes entraron y me llevaron a territorio israelí después de vendarme los ojos y atarme las manos a la espalda", dijo Abdelaal.

El pastor indicó que al principio, los interrogatorios, durante los cuales estuvo todo el tiempo con los ojos vendados, fueron violentos.

"No quiero volver a vivir la misma experiencia. Nunca más iré allí (al sitio donde lo capturaron) aunque sea parte del territorio libanés", dijo el joven, a pesar de que tras su liberación acompañó a soldados libaneses y de la FINUL al lugar donde lo capturaron para demostrar que estaba en territorio del Líbano en el momento del secuestro.

Hoy fue reconfortado por el recibimiento que su familia -seis hermanas y seis hermanos, además de sus padres- y los vecinos de su pueblo le dispensaron a su llegada a Helta.

Por otro lado, el primer ministro, Fuad Siniora, anunció que el Líbano presentará una queja ante el Consejo de Seguridad de la ONU por el secuestro de Abdelal, que se produjo en territorio nacional.

La captura de Abdelal se produjo días antes de que un cohete "katiusha" fuera lanzado al norte de Israel desde territorio libanés y de un atentado contra los cascos azules irlandeses, que se saldó con tres heridos leves.