En una rueda de prensa especial en su Oficina de Jerusalén, Olmert reveló que el cáncer se encuentra en su primera etapa y que no requerirá quimioterapia.

El jefe del Gobierno israelí precisó que fue recientemente diagnosticado de que padecía síntomas de un tumor en su próstata, durante un chequeo médico de rutina al que fue sometido a su regreso de Rusia, el pasado 19 de octubre.

Advirtió de que el tumor es microscópico, que no ha producido metástasis y que tiene plenas posibilidades de recuperarse de la dolencia.

Los médicos que atienden al primer ministro, Shlomo Segev y Kobi Ramón, del Centro Médico Sheba de Tel Hashomer, próximo a Tel Aviv, precisaron que el tumor encontrado a Olmert: "está localizado en la próstata y no supone un riesgo" para su vida.

Ramón indicó que el jefe del Gobierno podrá retrasar el tratamiento del tumor al menos seis semanas sin afrontar ningún riesgo médico.

Por su parte, Seguev explicó que los especialistas descubrieron la enfermedad en una analítica de sangre, que condujo a una posterior biopsia que reveló la presencia de "un tumor microscópico" en la próstata.

Aclaró que para los casos similares al que padece el primer ministro y en caso de no ser localizado un tumor, "la gente puede seguir funcionando con perfecta normalidad sin conocer que tiene algo".

Los médicos dijeron que existen varias técnicas para erradicar el tumor pero que Olmert se inclinó por extirparlo en una intervención quirúrgica, que podría ser practicada con anestesia total o parcial.

Ante una pregunta de los periodistas sobre posibles relaciones entre el estrés y la aparición del este tipo de cáncer, Ramón subrayó que "según los métodos científicos conocidos no existe una relación entre la posible presión del cargo con el desarrollo de la enfermedad".

Olmert de 62 años informó hoy al presidente, Simon Peres, y a la ministra de Asuntos Exteriores, Tzipi Livni, sobre su estado de salud, según informó la radio pública israelí. .