La emisora de la disidencia, con base en Oslo, señaló que el último de los arrestados es U Saw Lwin, elegido en las legislativas de 1990, ganadas por la LND y cuyos resultados nunca fueron reconocidos por el régimen militar.

U Nyan Win, portavoz de la LND, declaró a ese medio que el parlamentario fue arrestado la noche del 26 de septiembre bajo la promesa de ser liberado tras el interrogatorio, hecho que luego no se produjo.

El portavoz también denunció el arresto ese día de U Paw Thein, U Bo Se y U Maung Than, todos integrantes de la LND.

La Voz Democrática de Birmania también informa de que unas 1.900 personas, entre bonzos, monjas budistas, estudiantes y civiles, permanecen detenidas en el colegio técnico de Insein, al norte de Rangún, habilitado para dar cabida a los prisioneros a los que las autoridades implican en las multitudinarias manifestaciones.

Según la fuente, entre los prisioneros hay monjes de entre 16 y 18 años y novicios de cinco y diez años, que, al igual que las monjas budistas, han sido obligados a llevar ropas civiles.

Añade que los detenidos, que son vigilados por tropas del Batallón 77, una de las divisiones militares encargadas de reprimir las protestas, podrían ser enviados a cumplir trabajos forzados en el campo de prisioneros de Sagaing

Birmania está gobernada por los militares desde hace 45 años y no celebra elecciones parlamentarias desde 1990, cuando el partido oficial perdió estrepitosamente ante la LND de Aung San Suu Kyi, Premio Nobel de la Paz y en arresto domiciliario desde 2003.

Suu Kyi se reunió de nuevo el martes con Ibrahim Gambari, enviado especial de la ONU a Birmania para buscar una solución a una crisis que, desde el 25 de septiembre, y según la disidencia, ha costado la vida a unas 200 personas, aunque la Junta Militar sólo reconoce 10 muertes.