Ahmadineyad hizo este anuncio durante una conferencia de prensa en Teherán, y aseguró que tras el término de ésta los quince militares serán llevados directamente al aeropuerto para su repatriación.

El gobernante iraní aseguró que la decisión de poner en libertad a los militares británicos no tiene nada que ver con la liberación el martes en Irak del diplomático iraní Yalal Sharafi, que había sido secuestrado el 4 de febrero pasado en Bagdad.

"Es un gesto humanitario y no materialista", dijo Ahmadineyad, mientras afirmaba que la decisión de liberar a los británicos no significa que Irán cambió de repente su posición al respecto.

"No queríamos crear un conflicto (con Londres) desde el principio", aseguró el mandatario iraní, mientras echaba la culpa por la disputa sobre la detención de los militares al primer ministro británico, Tony Blair.

Recalcó que los quince militares, ocho marinos y siete infantes de Marina (entre ellos una mujer), serán puestos en libertad "como regalo al pueblo británico", y pidió a Blair que "no les castigue por haber dicho la verdad".

Durante la conferencia de Prensa, Ahmadineyad condecoró con la medalla al "valor" a los oficiales responsables de la fuerza naval iraní que el pasado 23 de marzo detuvo a los militares británicos en las aguas del golfo Pérsico.

Advirtió, entretanto, de que su país "defenderá sus derechos y sus tierras", mientras criticaba la postura de la Unión Europea en la crisis entre Reino Unido y la República Islámica por la detención de los marines.

"La UE condenó a Irán sin investigar primero lo que había sucedido. ¿Aceptan los miembros de la UE la violación de sus derechos?", se preguntó.

Irán insiste en que los militares fueron detenidos en sus aguas jurisdiccionales, mientras que el Reino Unido afirma que la detención se produjo en aguas iraquíes mientras realizaban una operación de apoyo al Gobierno de Irak.