Además, un asesor de Sharón citado por esa emisora aseguró que éste no sufre ninguna deformación a causa del infarto y tiene un aspecto excelente.

Mientras, los miembros del Comité Central del partido Likud, el antiguo partido de Sharón, votarán hoy para elegir a su candidato para las elecciones generales israelíes el próximo 28 marzo.

Los médicos decidirán hoy si le dan el alta al dirigente israelí, aquejado por un leve infarto que se ha convertido en un nuevo factor para las elecciones generales israelíes el próximo 28 de marzo.

"El acontecimiento cerebral que tuvo anoche Sharón se clasifica como muy leve", dijo esta mañana su médico personal, Boleslav Goldman, quien añadió que ha dormido bien y podrá regresar a su puesto.

Asimismo, el director de la Oficina del Primer Ministro, Ilan Cohen, indicó que el estado de Sharón ha mejorado mucho durante la noche, al referirse a que ha vuelto a hablar con los que le rodean y camina por la habitación del hospital con sus propias fuerzas.

Sharón se encuentra ingresado en el hospital universitario de Hadasa Ein Karem desde anoche tras su sufrir un infarto cerebral, calificado en términos médicos como un accidente cerebrovascular, que le hizo perder brevemente el conocimiento.

Los expertos del centro médico le hicieron una serie de pruebas esta mañana antes de decidir si le dan el alta.

El presidente palestino, Mahmud Abás, y el egipcio, Hosni Mubarak, han llamado a las autoridades israelíes para expresar sus preocupación por la salud de Sharón, informaron los portavoces del dirigente israelí.

Además de Abás y Mubarak, llamó el responsable de la política exterior de la Unión Europea (UE), Javier Solana, el enviado de la administración estadounidense a Oriente Medio, Elliot Abrams, y representantes de la Casa Blanca y del Departamento de Estado.

Anoche en la ciudad de Gaza decenas de milicianos palestinos dispararon al aire para celebrar la enfermedad de Sharón. Sharón era el responsable de Defensa cuando se produjo la matanza de los campamentos de refugiados palestinos de Sabra y Chatila en 1982, cuando Israel ocupaba el sur del Líbano.

Los aspirantes al liderazgo del Likud son el ex primer ministro Benjamín Netanyahu, el ministro de Asuntos Exteriores israelí, Silván Shalom, el ministro de Agricultura, Yisrael Katz, y el activista de la derecha Moshé Feiglin.

El diario israelí "Haaretz" estima que una asistencia muy baja, de alrededor de un 30 por ciento, o unas elecciones muy concurridas de más de un 75 por ciento, beneficiarán a Shalom, principal amenaza a la victoria, que vaticinan la mayoría de los observadores, de Netanyahu.

Según un analista israelí, las elecciones podrían gozar de mucha asistencia debido a la participación de los partidarios de Sharón que todavía tienen derecho a votar a pesar de que su dirigente se ha marchado de ese partido para formar una nueva facción política.

El rotativo de Tel Aviv especula hoy sobre el impacto en los comicios internos del Likud del internamiento en un hospital de su ex dirigente Sharón.

Funcionarios del Likud, citados por el rotativo, afirmaron que la hospitalización de Sharón atraerá mayor atención, y por lo tanto más votantes, a las elecciones primarias.

Asimismo, algunos observadores consideran que la enfermedad del primer ministro restará votos a su nuevo partido, Kadima, debido a que el electorado perderá fe en un dirigente de 77 años con achaques de salud lo que fortalecerá al Likud.

Mientras tanto, unos 128.000 israelíes del Likud pueden votar desde esta mañana en las 167 urnas que están dispuestas por todo el país y que se cerrarán esta noche a las 22.00 hora local (20.00 GMT) para elegir a su candidato.

En caso de que ninguno de los cuatro candidatos obtenga al menos un 40 por ciento de los votos, los dos más votados competirán en una segunda vuelta dentro de una semana.