Durante una visita a Ginebra el jueves, se le preguntó a John B. Bellinger III, asesor legal del Departamento de Estado, si la Cruz Roja tiene acceso a todos los prisioneros de Estados Unidos en otras partes del mundo. Bellinger simplemente respondió "no".

Por su parte, la secretaria de Estado Condoleezza Rice terminó el viernes un recorrido por varios países europeos, el cual tenía como objetivo contrarrestar los efectos negativos de las recientes críticas del tratamiento de su gobierno de sospechosos de actos terroristas.

En varios encuentros con líderes europeos, Rice reiteró que Estados Unidos no tortura a sus prisioneros, pero ignoró las denuncias de la Cruz Roja en las declaraciones que dio en público.

El jefe de este organismo de ayuda, Jakob Kellenberger, dijo que desde hace dos años está exhortando a las autoridades de Estados Unidos a que permitan a la Cruz Roja el acceso a todos los detenidos, ya que bajo las Convenciones de Ginebra es el organismo encargado de verificar el estado de los prisioneros de guerra.

"Mantenemos un diálogo intenso con ellos con el fin de obtener acceso a todas las personas detenidas en el marco de la llamada guerra contra el terror sin limitaciones geográficas", dijo Kellenberger.

Dijo que la Cruz Roja visitaba a "muchos detenidos" de Estados Unidos "en Guantánamo, en Afganistán, en Irak", pero se negó a revelar en qué otro lugar creía la Cruz Roja estadounidense que tenía detenidos.