Una mujer y tres niños de corta edad resultaron heridos en un ataque nocturno lanzado por EE UU contra supuestas "posiciones terroristas" en la localidad de Faluya, el segundo en los últimos cinco días.

"Su condición es estable y su vida no corre peligro", dijo uno de los médicos del Hospital General de la ciudad.

El mando militar estadounidenses confirmó que unidades de combate lanzaron "un ataque de precisión" contra un presunto refugio de terroristas en un barrio de Yubail, al suroeste de la ciudad, pero no detalló si causó víctimas.

En un comunicado se limitó a explicar que se lanzaron varios proyectiles contra un inmueble, en cuyo patio se creía que se juntaban unos diez o doce hombres armados vinculados la islamista radical Abu Musab al-Zarqawi, al que se considera la principal amenaza terrorista en Irak.

Unos de los proyectiles dejó un enorme agujero en el citado patio de tierra de la casa, donde quedaron dispersos varios colchones y sábanas.

Esta es la segunda operación de este tipo que el Ejército de EE UU emprende contra esta levantisca ciudad de mayoría suní, escenario de una larga batalla y asedio estadounidense los pasados meses de abril y mayo, que dejaron más de un centenar de muertos.

El pasado domingo, catorce personas murieron -varias de ellas civiles- en un bombardeo contra un inmueble del barrio Al-Shuhada, en el noroeste de Faluya.

Al igual que en aquella ocasión, el ataque de ayer contó con el permiso del nuevo Gobierno interino iraquí, que ha señalado como una de sus prioridades "devolver las seguridad al país y erradicar el terrorismo".

En especial, al grupo de Al-Zarqaui, a quien los servicios secretos estadounidenses vinculan con la red terrorista internacional Al Qaeda.

También ayer el mando militar norteamericano en Irak anunció que dos de sus soldados murieron y tres resultaron heridos, al estallar una bomba de fabricación casera al paso del convoy en que viajaban en la conflictiva ciudad de Samarra, unos 120 kilómetros al norte de Bagdad.

El artefacto estalló el jueves, a media tarde, cuando los soldados patrullaban en una zona agrícola cercana a esta ciudad histórica de mayoría suní, explicó la fuente.

Con estas muertes, se eleva a 902 la cifra de militares de EE UU que han perdido la vida en Irak desde que en marzo de 2003 comenzó la guerra y posterior ocupación de este país.

De otro lado, al menos nueve personas murieron y una decena resultaron heridas al estrellarse un taxi colectivo con un tanque del Ejército norteamericano a unos 50 kilómetros al norte de Bagdad, reveló también ayer el mando militar estadounidense.

El accidente ocurrió en la noche del jueves, cuando la furgoneta embistió al vehículo blindado.