5G: Telefónica abre la era del milisegundo :: Prensa Ibérica para Telefónica

La revolución del 5G: Telefónica abre la era del milisegundo

La operadora de telecomunicaciones enciende su 5G para consolidar su liderazgo tecnológico y contribuir decisivamente a la transformación digital que está en marcha

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Telefónica lo vuelve a hacer. Si se buscan excusas, siempre se encuentran; siempre se deja para mañana lo que se debe hacer hoy. Por eso, lejos de cobijarse en los pretextos o de arrugarse ante el complejo escenario derivado del coronavirus y sus duras consecuencias sociales y económicas, la operadora de telecomunicaciones ha dado esta semana otro paso histórico con el lanzamiento de su red de 5G, una decisión con la que consolida su liderazgo tecnológico y con la que también contribuirá a la decisiva transformación digital que España tiene por delante.

Con la determinación de quien sabe que el actual es un momento clave y que debe ser afrontado y considerado como tal, el 5G de Telefónica llegará este mismo año al 75% de la población. Estará disponible para tres de cada cuatro españoles en unos meses, en todas las Comunidades Autónomas, para mantenerse fiel al principio establecido por la compañía de que la digitalización debe ser inclusiva y para seguir cumpliendo el mandato que le impone su misión, consistente en hacer un mundo más humano conectando la vida de las personas.

Porque la red 5G de Telefónica seguirá trasladando justamente eso, la vida misma de las personas. Eso sí, el 5G permitirá que todo sea mucho más rápido, mucho más potente y con mucha menos latencia. Porque con el 5G nace la era de la hiperconectividad y la era del milisegundo.

LO CAMBIA TODO

Un milisegundo, la milésima parte de un segundo, una fracción imposible para los seres humanos, para sus ojos y sus reflejos, pero no para la quinta generación de tecnologías para la telefonía móvil. El 5G de Telefónica instaurará la era del milisegundo que lo cambia todo.

Y no, no es una exageración. Esa mínima latencia, ese milisegundo transcurrido entre la información pedida y la recibida, que consagra la llegada auténtica del tiempo real, lo es todo cuando se trata, por ejemplo, de la conducción autónoma. Son metros de frenada, es anticiparse todo lo posible a los acontecimientos, es evitar accidentes. Como también en las aplicaciones sanitarias y hospitalarias del 5G. El tiempo real, esa mínima latencia, lo es todo cuando se trata de operaciones quirúrgicas a distancia.

El 5G será igualmente revolucionario en el ocio y el entretenimiento. Descargar películas en segundos será la norma, disfrutar de eventos deportivos con una perspectiva de 360º y como si se estuviera en el circuito, la pista o el campo causará impacto. Para los amantes del ‘gaming’, el 5G abrirá un mundo nuevo, un universo de partidas con participantes de cualquier parte del planeta.

Mínima latencia, por tanto, con máxima velocidad. Hasta 10 gigabits por segundo (GBps), 100 veces más que el primer 4G y 10 más que sus posteriores versiones mejoradas. También más potencia, más fiabilidad y más cobertura, para hacer posible el salto del Internet móvil al Internet de las Cosas (IoT), cuyo ascenso será ya imparable, con miles de millones de dispositivos conectados entre sí y con nosotros.

Por eso será revolucionario, por todas las aplicaciones y posibilidades a las que el 5G dará lugar. En los hogares, donde el uso y disfrute de los electrodomésticos y cualquier aparato eléctrico pasará a una nueva dimensión y donde crecerá en consecuencia la eficiencia energética. En las empresas, que dispondrán de una tecnología capaz de modernizar sus modelos productivos para hacerlos más eficientes, seguros y sostenibles, capaz de disparar las posibilidades de los servicios en la nube (‘cloud’), la robotización y la inteligencia artificial. En las ciudades, que de una vez por todas podrán ser inteligentes y sostenibles.

DE LA FIBRA AL 5G

Para extraer todo este potencial, la experiencia y el conocimiento de Telefónica en el despliegue y el mantenimiento de las redes supondrá un valor añadido. También su amplia red de fibra óptica, la mayor de Europa. Nada de eso es casual. Desde 2012, la compañía ha invertido más de 90.000 millones de euros en fortalecer sus redes. Esa inversión ya ha dado resultados más que evidentes, como se ha visto durante la pandemia, con las telecomunicaciones suavizando los efectos del confinamiento, y los seguirá dando como palanca para desarrollar el 5G.

“Nuestra red siempre ha sido un activo diferencial. Por ella transcurre la vida de las personas y ha demostrado una fortaleza inigualable cuando más se la ha necesitado. España ya lidera las infraestructuras digitales de Europa, con la red más extensa de fibra óptica, y no ha sido por casualidad, sino por decisión y por inversión. Ahora vamos a trasladar esa historia de éxito al 5G, con el despliegue más ambicioso de la Unión Europea”, subraya Álvarez-Pallete.

Ambición y liderazgo en un contexto muy concreto, un momento en el que España está llamada a una reconstrucción en la que la digitalización desempeñará un papel determinante. Y para ello contará con el 5G de Telefónica. “Telefónica vuelve a demostrar que es y será parte de la solución y motor de progreso económico y social de España”, manifiesta el presidente de la compañía. Con este impulso, Telefónica acelera la digitalización de las empresas, las pymes, las Administraciones Públicas y los ciudadanos.

La fibra es Telefónica, y el 5G también es Telefónica. Es su respuesta a los nuevos tiempos. Bienvenidos a la era de la hiperconectividad y del milisegundo que lo cambia todo. Bienvenidos al 5G de Telefónica.