Los empresarios asturianos rinden un cálido homenaje al sector primario
Los ganadores de las distinciones, desde una cooperativa hasta una tecnológica, reclaman «unidad empresarial y trabajo en equipo»
Texto: Xuan Fernández
Desde una cooperativa que sostiene la actividad del campo hasta una empresa tecnológica especializada en inteligencia artificial; de una fábrica con 85 años de historia en Langreo, a una compañía familiar que ha llevado la sidra asturiana a mercados internacionales. La empresa asturiana tiene muchas caras, pero todas comparten una misma voluntad: seguir impulsando Asturias. Ese es el espíritu que reunió en Oviedo a los protagonistas de la tercera edición de los premios "Empresa del Año Banco Sabadell", organizados por LA NUEVA ESPAÑA bajo el lema "A los que hacen".
La gala, que se celebró en el hotel de la Reconquista y juntó a alrededor de 250 personas, entre ellas numerosos empresarios, políticos y miembros de la sociedad civil asturiana, distinguió a ocho compañías que representan distintos sectores, trayectorias y modelos de negocio, pero también diferentes maneras de contribuir al desarrollo económico de la región.
El acto fue conducido por Amor Domínguez, periodista de LA NUEVA ESPAÑA, que tuvo un recuerdo para las víctimas del accidente ferroviario de Toledo.
La cita fue un cálido homenaje común al sector primario, ejemplificado en la cooperativa Campoastur, que recibió el premio a la "Empresa del Año" por su papel en el cooperativismo y el sostenimiento del medio rural.
Su director general, Jesús López, recogió el reconocimiento junto al presidente, Carlos García "El sector primario es mucho más que una actividad económica, es nuestra despensa y parte de nuestra identidad. Es un patrimonio que Asturias no se puede permitir perder", aseguró.
López puso el foco en la dimensión territorial de la cooperativa y en el impacto que tiene su actividad más allá de las cifras de negocio. Campoastur genera 250 empleos directos, cuenta con 22 centros de trabajo repartidos por Asturias y ayuda a fijar población. "Cuando un pueblo pierde su actividad no solo pierde dinero, pierde servicios, familias y poco a poco pierde su futuro", advirtió. La cooperativa, que supera los 7.500 socios y los 100 millones de euros de volumen de negocio, defiende un modelo en el que los beneficios se reinvierten en el territorio. "Desde su fundación no distribuimos beneficios, todo lo reinvertimos en nuestro territorio. La mejor manera de crecer es que nuestro entorno crezca con nosotros: nuevas instalaciones, mejores servicios y proyectos que generen oportunidades", explicó.
El director general de Campoastur defendió también que el desarrollo rural exige algo más que pedir a la población que permanezca en los pueblos. "Fijar población no consiste en que las personas se queden, consiste en darles razones y oportunidades", señaló. Para ello, citó iniciativas de asesoramiento técnico, maquinaria compartida, formación y relevo generacional. "Innovar no significa dar la espalda a nuestras tradiciones, puede ser devolver al territorio todo lo que nos aporta". El presidente de Campoastur, Carlos García, dedicó el premio "a todos los socios, al equipo humano y a tantas generaciones del campo asturiano, un pueblo que reconoce su compromiso con nuestra tierra".
El premio de Empresaria del Año", fue para Paula Rodríguez, consejera de Cafento, compañía familiar nacida en Tineo y convertida en la mayor empresa cafetera de España con capital íntegramente nacional. Rodríguez compartió el mérito con las personas que han acompañado el crecimiento de la firma, desde su familia hasta el equipo directivo y los más de 600 trabajadores. "Hay mucha gente detrás de esto, los que de verdad lo hacen", afirmó. La empresaria tuvo palabras de agradecimiento para su familia y, más que hablar del pasado, se centró en el futuro.
"Estamos intentando construir el nuevo Cafento, porque el mundo cambia muy rápido y tenemos que estar preparados", explicó. Rodríguez quiso destacar especialmente el trabajo cotidiano de la plantilla, que no siempre resulta visible desde fuera: "Estoy muy orgullosa de ese equipo y de las 600 personas que trabajan; se equivocan, corrigen y siguen adelante. Ese es el trabajo que no se ve". También agradeció el reconocimiento de LA NUEVA ESPAÑA y del Banco Sabadell, aunque admitió que singularizar el premio en una empresaria puede resultar "incómodo" cuando detrás del proyecto hay tantas personas.
La industria asturiana fue otro sector con presencia en la gala. Bayer Hispania fue distinguida con el premio a la "Mejor Trayectoria Empresarial" por los 85 años de actividad de su planta en Lada Langreo. Su director, Jorge Álvarez, recordó que la instalación forma parte de una historia más larga, con 125 años de presencia de la compañía en España. "Llevamos muchos años, tenemos una trayectoria; algo habremos hecho bien", señaló. El responsable de la planta vinculó esa continuidad a la capacidad de adaptarse a los cambios y de encontrar respuestas a nuevos desafíos. "Cuando tienes todas las respuestas, te cambian la pregunta", resumió.
Álvarez recordó especialmente el momento en que la fábrica tuvo que plantearse qué hacer con los productos que salían del carbón y cómo combinar sostenibilidad y competitividad. "Hemos sabido dar respuestas correctas gracias a todas las personas que han trabajado en la planta", afirmó, antes de insistir en la necesidad de mantener esa capacidad de adaptación: "Tenemos que continuar". La transformación de los procesos productivos y la sostenibilidad también estuvieron presentes en el reconocimiento a GAM, distinguida como "Empresa +Sostenible" por su proyecto de reutilización de maquinaria y su apuesta por la movilidad verde. Su presidente, "Pedro Luis Fernández, reivindicó la importancia del sector agroganadero para la región por su "aportación capital". Dada la actividad de GAM, explicó, la compañía busca que sus clientes puedan concentrarse en su negocio mientras delegan en especialistas otras tareas. "Ayudar a nuestros clientes a que se enfoquen en lo que mejor hacen; creemos que, por experiencia o por tamaño, podemos hacerlo mejor que ellos", señaló.
El peso de la empresa familiar y de las marcas vinculadas a la identidad asturiana quedó reflejado en otros dos galardones. Quesos La Peral , firma de Illas con cinco generaciones de tradición quesera, recibió el premio a la "Empresa Familiar". Su propietaria, Esther Álvarez, reivindicó la conexión de la compañía con el medio rural: "Llevamos en el corazón al sector primario". La empresaria destacó la importancia de mantener el proyecto a través de las generaciones y dedicó el reconocimiento al conjunto de los premiados.
Por su parte, Grupo El Gaitero obtuvo el galardón a la "Empresa +Internacional" , por una trayectoria ligada a la difusión de la sidra asturiana fuera de España desde el siglo XIX. María Cardín, directora comercial y Marketing de la compañía, dedicó el premio a quienes hacen posible que la marca mantenga su actividad: "Se lo dedicamos a los consumidores, sin ellos no sería posible".
La tecnología tuvo también un espacio destacado en el palmarés. Seresco, compañía nacida en Oviedo y con presencia en más de 25 países, fue reconocida como "Empresa con +Impacto Social". Su directora de Desarrollo de Software, Cristina Monteserín, defendió que la innovación debe asentarse sobre la confianza que los clientes depositan en los servicios tecnológicos. "Detrás de una nómina y de la ciberseguridad está la confianza", señaló. Monteserín destacó las posibilidades de la inteligencia artificial para liberar a los profesionales de tareas rutinarias y permitirles centrarse en otras funciones, y reivindicó además la presencia femenina en la compañía. "La presencia de mujeres no es muy relevante en el sector, pero sí en nuestra empresa. Lo hacemos a través de promociones internas; hemos demostrado que somos capaces de hacerlo", afirmó.
El reconocimiento a la "Mejor Startup del Año" recayó en Cadabit, consultora gijonesa especializada en software a medida y soluciones de inteligencia artificial, elegida por votación de los lectores. Su consejero delegado, Miguel López, acompañado por Iván García y Javier Novella, recordó que la empresa nació hace apenas 18 meses y puso el acento en el equipo que ha permitido poner en marcha el proyecto. "Lo más importante es el equipo", aseguró, antes de bromear con que quizá el impulso emprendedor de sus integrantes se explique "probablemente porque estamos bastante locos". La soprano asturiana Susana Gudín puso el broche musical a la cita con una breve actuación.
Los ocho premiados
- Empresa del Año: Campoastur, por su papel en el cooperativismo agrario y el desarrollo del medio rural.
- Empresaria del Año: Paula Rodríguez (Cafento), por su liderazgo al frente de una compañía familiar convertida en referente nacional del café.
- Mejor Trayectoria Empresarial: Bayer Hispania, por los 85 años de actividad de su planta de Langreo.
- Empresa Familiar: Quesos La Peral, firma de Illas con cinco generaciones de tradición quesera.
- Empresa +Sostenible: GAM, por su apuesta por la reutilización de maquinaria y la movilidad verde.
- Empresa +Internacional: El Gaitero, por su proyección exterior y la difusión de la sidra asturiana.
- Empresa con +Impacto Social: Seresco, compañía tecnológica asturiana con presencia en más de 25 países.
- Mejor Startup del Año: Cadabit, consultora gijonesa especializada en software a medida e inteligencia artificial, elegida por votación de los lectores.