Música
Al Dual: "Lo esencial es la emoción que quieres transmitir con cada nota y con cada silencio"
El rockero murciano se presenta el domingo en directo dentro de la programación del Cartagena Jazz Festival. Dice que son géneros entrelazados, y está encantado de actuar dentro de esta prestigiosa cita. Aunque mantiene un ojo puesto en cuáles van a ser sus próximos pasos. De ello nos habla en esta entrevista

El músico Al Dual, en una imagen promocional / L.O.
Al Dual es, por méritos propios, uno de los músicos más reputados del rockabilly contemporáneo, gracias a su virtuosismo y por su manera de fusionar el género con el country y el blues. El cantante y guitarrista murciano evoca un mundo imaginario de elegancia nocturna en la Costa Oeste, y logra algo atemporal reinterpretando sonidos y estilos clásicos. Tras girar con #AIEnRUTaArtistas revolucionando los escenarios de España y de Europa con su forma tan personal y actual de entender el rock and roll, está, nos dice, en un momento de transición artística. Tras la publicación de Reel Tour Reel, su último disco en directo, ha sentido la necesidad de explorar, y paralelamente se encuentra inmerso en la elaboración de su nuevo disco de estudio.
Al Dual, que visita este domingo el 44º Cartagena Jazz, transita la delgada línea entre la crudeza del rock y el R&B suave y sensual. Un talismán musical para nuestra época, Una inyección de pura alegría.
El rockabilly tiene que ver más con el jazz. ¿Qué supone para ti actuar en este festival?
El rockabilly y el jazz están profundamente entrelazados; entender uno exige conocer la herencia del otro. Muchos de los instrumentistas que acompañaron a los primeros artistas de rock and roll venían directamente del swing y de las grandes orquestas, y su formación marcó la esencia del nuevo sonido. Solistas como Franny Beecher habían pasado por las filas de Benny Goodman, mientras que guitarristas como George Barnes o Jimmy Bryant aportaron un lenguaje armónico y un virtuosismo que se convertirían en pilares del rock eléctrico moderno. Eran músicos con una disciplina férrea, acostumbrados a la complejidad del jazz, que supieron trasladar su precisión y su sentido del ritmo a un terreno más crudo y primitivo, dando vida a la energía que caracteriza al rockabilly. Entendí pronto que, para tocar rockabilly, no bastaba con imitar patrones, era necesario escuchar a los pioneros del swing y del jazz, especialmente a los de la era pre-bop, y comprender cómo ambos mundos confluyen en un punto preciso, donde la sofisticación del jazz se mezcla con la urgencia y la fuerza del rock and roll. Esa fusión es la que da carácter al estilo y explica por qué, incluso décadas después, sigue siendo una de las expresiones más vibrantes de la música popular.
¿Por dónde pasa la actualidad más inmediata de Al Dual?
Estoy en un momento de transición. Tras la publicación de Reel Tour Reel, he sentido la necesidad de explorar nuevos lenguajes y texturas. Es un periodo de búsqueda y reestructuración estilística, en el que sigo experimentando con sonidos más contemporáneos sin perder el anclaje en la tradición. Paralelamente, estoy inmerso en la producción, grabación y arreglos de mi nuevo disco de estudio, así como preparando colaboraciones y perfilando cada detalle del proyecto discográfico.

Al Dual durante un concierto / Zic' en Boite
¿Cómo ha transcurrido 2025 para ti? ¿Qué tal ha ido la presentación de tu último disco?
Ha sido un año de plenitud creativa. Reel Tour Reel ha recibido una excelente acogida tanto por parte del público como de la crítica, y sus presentaciones en directo han resultado realmente especiales. Se trata de un álbum en vivo con colaboraciones de destacados artistas, como Ariel Rot, Ramón Arroyo y Susan Santos, y con una producción cuidada al mínimo detalle, que logra capturar la energía y la autenticidad de cada actuación. La gira, que se ha prolongado durante casi dos años, ha superado las sesenta fechas entre Europa y América, y cada concierto se ha convertido en una verdadera celebración de la música y de la artesanía sonora. Además, 2025 está siendo un año de muchos cambios. Es el año de la serpiente, mi año, y siento que atravieso una auténtica catarsis en todos los sentidos: personal, artístico y vital. Es una etapa de transformación profunda que, aunque intensa, también está trayendo una gran claridad y un nuevo impulso creativo.
"Es una etapa de un cambio profundo que, aunque intensa, también está trayendo una gran claridad y nuevo impulso creativo"
Hace unos meses estuviste tocando con Eddie Nichols, de Royal Crown Revue.
Siempre que estoy de gira por Estados Unidos, tengo la suerte de contar con uno de los responsables más importantes del neoswing americano. Compartir escenario con Eddie Nichols ha sido una experiencia inolvidable. Es una figura esencial del swing contemporáneo, capaz de mantener vivo el espíritu de las big bands desde una óptica moderna. Nuestra conexión fue inmediata: compartimos una visión muy parecida del espectáculo, del respeto por la puesta en escena y por la autenticidad musical. Tocamos temas de ambos repertorios, entre ellos Lonesome tears in my eyes, de Johnny Burnette, un clásico que también grabaron The Beatles para sus sesiones de la BBC, y hubo una química especial, de esas que no se ensayan, simplemente ocurren. Eddie tiene una voz increíble, con un timbre y una presencia que llenan el escenario y hacen que cada interpretación cobre vida propia.
La banda está pasando por un proceso evolutivo, de reestructuración estilística y de sonido. En una entrevista anterior comentabas que ibas a arrancar «un proyecto más particular y un poco más actual en el tiempo; es un camino evolutivo inevitable, algo nuevo y muy fresco». ¿Puedes concretar más?
Se puede decir que hemos reestructurado la banda. Ha habido un cambio de formación motivado por las necesidades de esta nueva etapa. Buscaba un sonido más actual, y eso forma parte de un proceso natural en cualquier trayectoria artística que se precie de estar viva. Quiero dar las gracias a los chicos por su profundo cariño, su entrega y por entender con tanta generosidad este paso necesario. Han sido muchos años compartiendo escenarios, kilómetros y emociones, y les tengo un respeto y un afecto enormes. Después de tanto tiempo interpretando el lenguaje clásico del rock and roll con fidelidad histórica, sentí la necesidad de dar un paso adelante, de mirar hacia el presente sin renunciar a mis raíces. No se trata de romper con el pasado, sino de dialogar con él desde otro lugar, desde la experiencia y la evolución natural que el tiempo impone. En este nuevo proyecto exploro sonoridades más cercanas al pop de los sesenta y al rock and roll contemporáneo, pero conservando el mismo rigor instrumental y la misma exigencia artística de siempre. Es una búsqueda de nuevas texturas, de matices diferentes, de un pulso más actual sin perder la esencia que define mi trabajo. No es tanto un cambio de piel como una evolución: un movimiento necesario hacia una etapa más abierta, más libre y más conectada con lo que soy hoy.
¿Cómo crees que has crecido artísticamente? ¿Qué ha permanecido en el proceso?
He aprendido muchísimo en estos últimos años, sobre todo de mis errores, y esa experiencia me permite no repetirlos en la actualidad: lo considero lo más valioso. También he aprendido mucho sobre mezcla y, en general, sobre el sonido en estudio, que siempre había sido una cuenta pendiente, y cómo lograr que cada instrumento y cada voz se integren de manera natural y expresiva en la música. He crecido, sobre todo, en perspectiva y en comprensión del arte. Con los años he comprendido que la técnica es solo una herramienta, y que lo esencial es la intención: la emoción que quieres transmitir con cada nota y con cada silencio. También he aprendido a escuchar más, no solo a los demás, sino a mí mismo, y a dejar espacio para la respiración, la imperfección y la espontaneidad. Aun así, mi proceso creativo sigue siendo el mismo que siempre: con las mismas manías, el mismo hiperfoco en los detalles y la misma exigencia hacia mí mismo. Sigo produciendo todo, cada canción y cada arreglo, de la misma manera que lo hice desde el principio. Soy un músico de rutinas, muy maniático, obsesionado con que cada elemento esté exactamente donde debe estar. Esa constancia y atención obsesiva al detalle es lo que me permite mantener la coherencia y la autenticidad en mi música, aunque ahora lo haga con una perspectiva y madurez que solo los años pueden aportar.
"Después de tanto tiempo interpretando el lenguaje clásico del rock con fidelidad histórica, quiero mirar hacia el presente"
Hay una escena, hay festivales; sin embargo, otros estilos como el reguetón se han hecho con la calle. ¿Qué le falta al rock actual para conquistarla de nuevo?
Bajo mi opinión, al rock and roll actual a veces le falta honestidad y autenticidad. Durante años, muchas bandas se han vuelto complacientes, más preocupadas por la forma que por el fondo, perdiendo el espíritu que le dio vida: transmitir emociones genuinas y un mensaje propio. Para volver a conectar con el público joven, el rock and roll necesita recuperar su voz y su discurso, revitalizarse y asumir riesgos. No se trata de competir con géneros como el reguetón; se trata de recordarle al mundo por qué nació el rock and roll, de devolverle su capacidad de conmover, provocar y mantenerse vivo a través de la verdad que transmite. Para ello es imprescindible asumir riesgos constantes, algo que hago sin importarme la hostia que me lleve ni los haters que pueda generar, porque solo así se puede revitalizar y transmitirlo a las nuevas generaciones.
¿Cómo se adapta tu repertorio y energía para un público de jazz? ¿Qué crees que aporta tu estilo a esos escenarios?
Me adapto desde la esencia, no desde la forma. Con la nueva banda, compuesta principalmente por músicos especializados en jazz, el público puede disfrutar plenamente, porque ellos dominan el lenguaje musical a la perfección. En un contexto jazzístico, priorizo el swing, la improvisación y el diálogo constante con la banda. Hay temas instrumentales con disonancias, y algunos han sido arreglados específicamente para cada momento, con estructuras más sofisticadas basadas en cuartas y acordes con tensiones. Mi música ofrece una mirada distinta sobre el lenguaje americano: respeta sus raíces, pero las reformula con una voz propia y reconocible.
Este será el último concierto de la gira, con el que cierras etapa. ¿Cómo y cuándo sigue?
Efectivamente, el Cartagena Jazz Festival marca el cierre de una etapa en muchos sentidos. Tras esta gira, me dedicaré a componer y preparar mi nuevo disco de estudio, que estará disponible a finales de febrero de 2026. Será un trabajo más sofisticado, con influencias y confluencias diversas que a veces derivan en pasajes complejos y cuidadosamente trabajados, sin perder la esencia del estilo que define mi música. Las letras abordarán diferentes temáticas, con la canción como eje central. La grabación, mezcla y mastering se desarrollará entre España y Estados Unidos, y la gira comenzará una vez concluido este proceso. Este proyecto representa un nuevo capítulo en mi búsqueda de equilibrio entre tradición y vanguardia, explorando sonidos más contemporáneos y texturas más elaboradas, manteniendo siempre la raíz del rock and roll clásico como columna vertebral.
Al Dual en Cartagena Jazz Festival
- ¿Cuándo? Domingo, 12.30 horas
- ¿Dónde? Auditorio El Batel, Cartagena
- ¿Precio? 15 euros
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