Medio Ambiente
La cerceta pardilla vuelve a criar en la Región de Murcia
La especie, considerada el pato más amenazado de Europa, se reproduce de nuevo en los Saladares del Guadalentín y la Laguna de las Moreras.

Varios ejemplares de cerceta pardilla libertados en humedales de Almería / EUROPA PRESS
EFE
La Región de Murcia vuelve a ganar peso en la recuperación de la cerceta pardilla, considerada el pato más amenazado de Europa y una de las aves en situación más delicada del continente. La especie ha vuelto a reproducirse en territorio murciano, un avance que los expertos interpretan como una señal positiva dentro del proceso de recuperación que se está desarrollando en varios humedales mediterráneos.
La principal novedad dada a conocer en la presentación de los resultados del proyecto europeo Life Cerceta Pardilla, celebrada en Elche, es precisamente ese regreso reproductor a la Comunidad Autónoma. En concreto, la cerceta pardilla ha vuelto a criar en los Saladares del Guadalentín y la Laguna de las Moreras, dos espacios de gran valor ambiental en la Región, donde además se han liberado 85 ejemplares como parte del programa de conservación.

El consejero Juan María Vázquez se dispone a liberar un ejemplar de cerceta pardilla / CARM
Este dato sitúa de nuevo a Murcia dentro del mapa de territorios clave para la supervivencia de una especie que sigue al borde de la extinción, aunque con perspectivas más favorables que hace apenas unos años. El proyecto LIFE, impulsado por la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica, ha centrado buena parte de sus esfuerzos entre 2021 y 2026 en Andalucía, la Comunitat Valenciana y la Región de Murcia, con actuaciones de investigación, conservación, restauración de hábitats, sensibilización y mejora de la gobernanza.
Un censo de 172 parejas reproductoras
La evolución global de la especie respalda ese optimismo moderado. En España se ha pasado de 33 hembras reproductoras en 2019, localizadas en 11 espacios naturales, a 172 a finales de 2025, repartidas en una treintena de enclaves, con más de 1.200 pollos nacidos ese año. Aunque la cerceta pardilla no ha salido todavía del riesgo extremo, los responsables del programa consideran que su futuro es hoy más esperanzador.
La directora general de Biodiversidad, Bosques y Desertificación del Ministerio, María Jesús Rodríguez de Sancho, subrayó durante la jornada que esta especie actúa como un auténtico bioindicador del estado de los humedales, de modo que su mejoría también refleja una recuperación progresiva de estos ecosistemas.
En el caso murciano, el regreso de la cerceta pardilla a zonas como los Saladares del Guadalentín y la Laguna de las Moreras supone una noticia especialmente relevante, ya que confirma que la restauración del hábitat y las medidas de conservación empiezan a dar resultados también en la Región. La mejora de estos espacios se enmarca en una estrategia más amplia que ha permitido restaurar más de 3.600 hectáreas de humedales y liberar al medio natural más de 3.700 ejemplares criados en cautividad.
El programa ha implicado a administraciones, universidades, centros científicos, entidades conservacionistas e incluso colectivos como las asociaciones de cazadores, con las que se ha trabajado en la implantación de buenas prácticas para evitar abatir ejemplares de esta especie.
Aunque los principales núcleos de recuperación siguen localizados en El Hondo, en Alicante, y en las marismas del Guadalquivir, el retorno reproductor a Murcia consolida a la Comunidad como uno de los territorios importantes en la estrategia nacional de conservación de la cerceta pardilla.
La recuperación no se da por cerrada y los expertos insisten en que persisten amenazas como la degradación de los humedales, la caza accidental, la presión de depredadores, las especies invasoras o las enfermedades. Aun así, el balance actual deja una conclusión clara: la cerceta pardilla vuelve a encontrar refugio en la Región de Murcia y abre una nueva ventana de esperanza para su supervivencia.