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La Opinión de Murcia
Ver galería >Las huestes agarenas celebraron su día de convivencia en el campamento moro ubicado en la Gran Vía. Con la diana de arcabucería y el característico olor al roció de pólvora comenzó la jornada, para al mediodía los Sultanes del Bando, junto a la Sultana Infantil, ser los encargados de inaugural el campamento. Tras la comida en los diferentes refugios de los kábilas que conforman el Bando Moro, se celebró un café popular y la fiesta se prolongó hasta altas horas de la madrugada.
Enrique Soler
Las huestes agarenas celebraron su día de convivencia en el campamento moro ubicado en la Gran Vía. Con la diana de arcabucería y el característico olor al roció de pólvora comenzó la jornada, para al mediodía los Sultanes del Bando, junto a la Sultana Infantil, ser los encargados de inaugural el campamento. Tras la comida en los diferentes refugios de los kábilas que conforman el Bando Moro, se celebró un café popular y la fiesta se prolongó hasta altas horas de la madrugada.
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Las huestes agarenas celebraron su día de convivencia en el campamento moro ubicado en la Gran Vía. Con la diana de arcabucería y el característico olor al roció de pólvora comenzó la jornada, para al mediodía los Sultanes del Bando, junto a la Sultana Infantil, ser los encargados de inaugural el campamento. Tras la comida en los diferentes refugios de los kábilas que conforman el Bando Moro, se celebró un café popular y la fiesta se prolongó hasta altas horas de la madrugada.
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