15 de abril de 2019
15.04.2019
Apuntes al natural

Más rojo que mi corazón

Hay gente que le reprocha esas ausencias prolongadas de esta Región, que es la que le consigue el escaño

15.04.2019 | 04:00
Javier Sánchez Serna.

Al ver la foto de este aspirante a diputado nacional, con sus 33 años y su carita juvenil alguien podría pensar que estamos ante un político tierno, al que le podrían faltar un par de lustros de experiencia.

Pues de eso nada, oiga, que Javier Sánchez Serna lleva ya media vida en política, exactamente eso, la mitad de su vida, porque a los 16 años ya formaba parte de las Juventudes Comunistas y hasta 2014 ha sido miembro de IU. O sea, que de tierno nada, sino muy avezado en la cosa política de izquierdas y más rojo que mi corazón, que ha sido siempre, el muchacho.

Este Sánchez –que no el otro – nació en el muy murciano barrio de San Antón, en una familia de clase media, padre enfermero y madre empleada, que siempre tuvo conciencia política, quizás porque también un abuelo fue militante comunista que sufrió las represalias típicas del franquismo.

En su casa, el joven Javier escuchó hablar razonadamente de la situación que se vivía en nuestro país y eso le llevó a las lecturas marxistas que lo conformaron como la persona que es todavía: un ser humano concienciado con las necesidades de las capas más bajas de la sociedad. El hecho de que hiciera toda la primera parte de su educación en un colegio religioso no le cambió mucho sus esquemas, lo que demuestra que es el ambiente familiar más que el colegio lo que realmente marca la formación de los chavales.

En cualquier caso, el bachillerato lo hizo en el instituto Infante Juan Manuel y también estudió su carrera en la UMU. Se inclinó por Filosofía, ya ven ustedes, que hay gente para todo. No sé para qué quiere el personal aprender a pensar, a expresarse con los términos precisos, a elaborar ideas complejas y tratar de contrastarlas con otras. Qué barbaridad.

Cuando acabó la carrera, hizo un máster en Sociología para terminar de arreglar el tema de la formación, y se presentó a un par de oposiciones de Instituto donde consiguió unas notas estupendas, pero sin obtener plaza. En cualquier caso, cuando lo llamaron por primera vez para dar clase, estaba metido en política hasta las cejas, trabajando para su partido que ya era Podemos.

En las últimas elecciones consiguió ser diputado por la Región de Murcia, se fue al Congreso y lo hicieron portavoz de su partido en la comisión de Educación, además de alguna otra historia. Entregado a tope a este trabajo, dice él que no ha tenido más remedio que quedarse en Madrid a veces hasta dos semanas seguidas, aunque, siempre que puede, trata de venir a Murcia para el fin de semana. Hay gente que le reprocha esas ausencias prolongadas de esta Región, que es la que le consigue el escaño, pero él argumenta que cuando defiende un proyecto en Educación está trabajando para toda España y por lo tanto también para Murcia. Lo cierto es que tiene un piso y una pareja en Madrid, y yo, si tuviera eso, y 33 años, también vendría poco por Murcia.

Si van a votar ustedes a Unidas Podemos, sepan que Javier Sánchez Serna no engaña. Es de izquierdas, de esa izquierda actual culta y universitaria que tanto caracteriza a este partido. Con decirles que dio un curso en el CENDEAC que se llamaba 'Crisis, postmodernidad y procomún' se lo digo todo. Ah, y me prometió que, si salía elegido, esta legislatura vendría más por aquí. Los votantes y su familia se lo agradecerán. Supongo.

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