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Plataformas digitales

Glovo crea un consejo asesor con expolíticos como García-Margallo, Raül Blanco, Natàlia Mas o Marta Pascal

La empresa de entrega a domicilio busca disponer de un "foro de consulta estratégica" así como de una "fuente de conocimiento" para su equipo directivo

Oscar Pierre, cofundador y consejero delegado de Glovo, en sus oficinas.

Oscar Pierre, cofundador y consejero delegado de Glovo, en sus oficinas. / Jordi Otix

Barcelona

Cuentan algunas fuentes consultadas, que en Glovo, y especialmente entre algunos de sus directivos, reina una pesante sensación de decepción con como ha respondido la administración pública al último puente que ha tendido la empresa catalana de reparto a domicilio al Gobierno. Tras años de persecución, por un lado, y resistencia, por el otro, la plataforma anunció hace meses que desde este verano operaría con repartidores contratados y no autónomos, como hasta la fecha y como prohibía expresamente la ley Rider.

Pero eso no ha diluido ninguna de sus amenazas: siguen vigentes los hasta 860 millones de euros que el grupo dueño de Glovo, Delivery Hero, calcula que puede tener que pagar en multas y pagos atrasados a la Seguridad Social. De ahí la decepción. Y de ahí, probablemente, la última decisión que ha tomado la 'startup' barcelonesa por antonomasia: crear un consejo asesor repleto de personalidades políticas.

Según avanzan 'La Vanguardia' y 'El Confidencial' y ha podido confirmar este medio, la compañía habría fichado al exministro José Manuel García-Margallo; al exsecretario general de Industria y expresidente de Renfe, Raül Blanco; a la exconsellera de Economia i Hisenda de la Generalitat de Catalunya, Natàlia Mas; y a la exsecretaria general del PDeCAT, Marta Pascal, además de a la directiva tecnológica Anna Miralles y al exvicepresidente del FC Barcelona, Manuel Arroyo.

Todo con la intención de disponer de "un foro de consulta estratégica" y "fuente de conocimiento para el equipo directivo de Glovo" y de que estos profesionales aporten "su conocimiento, perspectiva global y experiencia para asesorar" a la plataforma "en los retos y decisiones estratégicas a las que se enfrenta". Además de la visión política, a Glovo también le urge acelerar la llegada de la rentabilidad.

La intención, según lo explicado por la tecnológica, es que este órgano crezca con otros nombres, probablemente más de corte empresarial que político.

El momento que vive Glovo

La decisión se toma en un momento crucial para Glovo. La compañía acaba de cumplir 10 años de vida, está viendo irse a parte de los directivos que la han llevado hasta donde está ahora, y ha fichado a nuevos pesos pesados para conducirla hasta donde quieren ir. Entre ellos, Connie Kwok, directiva con experiencia en Bain & Company o Amazon, a la que han nombrado vicepresidenta de Quick Commerce, el negocio por el que está haciendo apuesta firme Glovo: llevar cualquier cosa a domicilio, no solo comida.

Por otro lado, la plataforma lidia con las inseguridades que siente respecto a ella su dueña (en varios de sus últimos informes pone abiertamente en duda la viabilidad y continuidad de Glovo), esos entre 520 y 860 millones de euros que prevén tener que abonar en España si los casos judiciales que tienen abiertos se resuelven en su contra o la transición hacia un modelo de reparto sostenido con 'riders' contratados, sobre la que de momento no se ha pronunciado la compañía.

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