Opa hostil

Cuerpo insiste en rechazar la opa sobre el Sabadell pero evita instar al presidente del BBVA a retirarla

Torres afirma que seguirá adelante con la compra de su rival aunque el Gobierno no le deje realizar la fusión posterior

El ministro de Economía, Carlos Cuerpo.

El ministro de Economía, Carlos Cuerpo.

Pablo Allendesalazar

Pablo Allendesalazar

El ministro de Economía, Carlos Cuerpo, ha participado este lunes en una rueda de prensa conjunta con el presidente del BBVA, Carlos Torres, por primera vez desde que el banco lanzase una opa hostil sobre el Sabadell y el Gobierno expresase de forma contundente su "rechazo" rotundo a la operación. Y lo han hecho en un debate de guante blanco, en el que ambos han mantenido sus discrepancias, pero sin acritud e incluso con algunos guiños de complicidad. Cuerpo, de hecho, ha evitado instar al banquero a desistir de la integración de su rival: "No soy yo quién para darle un consejo a alquien tan experimentado en su papel como es Carlos. Nada más lejos de mi intención". 

En un curso organizado por la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE) y la Universidad Internacional Menéndez Pelayo en Santander, el ministro incluso ha afirmado que tiene una "relación personal estrecha, con contactos recurrentes incluso antes de la opa", con el banquero. Sin embargo, ha precisado que hay que diferenciar esa buena relación personal del "rol institucional" de cada uno. Y es sobre la base de ese rol institucional, ha continuado, que él como ministro de Economía rechaza la fusión del BBVA con el Sabadell. "No tenemos información nueva y nuestra valoración no ha cambiado", ha remachado.

Torres, por su parte, ha evitado criticar al Gobierno por oponerse públicamente a la operación y también ha rechazado instar al Ejecutivo a no interferir en la valoración de la misma que tendrá que hacer la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). "Nada más lejos que pedir nada al ministro, y menos a alguien con quien tengo buena relación como es Carlos. Está en su derecho a expresar sus preocupaciones", ha sostenido. De hecho, ha vuelto a dar la "enhorabuena" al Gobierno por el "extraordinario crecimiento" de España, como ya hizo la semana pasada en presencia del presidente del Gobierno y del propio Cuerpo.  

Incluso sin fusión

El banquero, eso sí, ha aprovechado para lanzar algunos mensajes relevantes. Cuerpo ha insinuado en las últimas semanas -no este lunes- que su ministerio, en el caso de que la opa tuviera éxito, podría vetar la fusión posterior entre el BBVA y el Sabadell. Por primera vez en público, Torres ha asegurado que ello no le haría desistir de la compra de su rival: "Nuestras estimaciones son que podríamos optimizar en gran medida los ahorros en gastos generales y gastos de tecnología (750 millones con la fusión) y por tanto la operación tendría un enorme atractivo incluso en ese escenario, que vemos como mucho menos probable". En esta línea, ha asegurado que la opa elevaría un 27% el beneficio por acción de los accionistas del Sabadell.

Asimismo, el ejecutivo se ha mostrado confiado en que la CNMC aprobará la operación antes de que comience el periodo de aceptación de la opa y -veladamente- en que lo hará en la conocida como primera fase, sin pasar a la segunda. Es un mensaje significativo por dos causas. En primer lugar, porque el Sabadell confía en que la aprobación de la CNMC llegue tras el periodo de aceptación, lo que espera que pueda desincentivar a parte de sus accionistas a aceptar la oferta. Y en segundo lugar, porque si la operación pasa a fase dos, el Consejo de Ministros puede modificar las condiciones que imponga el organismo de competencia para autorizar la integración. 

Desmontando preocupaciones

Torres ha dedicado largo tiempo a tratar de desmontar las preocupaciones que ha esgrimido el ministro para oponerse a la operación. Entre otros argumentos, ha asegurado que el "grueso" del ahorro de costes no vendrá por la reducción de plantilla sino de los gastos generales; ha afirmado que el nuevo banco "no abandonará ninguna población o barrio donde sea relevante"; ha negado que la concentración bancaria en España sea la causa de la baja remuneración de los depósitos; y ha rechazado que la operación vaya a perjudicar a Catalunya y la Comunidad Valenciana, los territorios donde el Sabadell tiene más presencia. 

También ha abogado por "dejar que realicen su trabajo" los organismos sectoriales que analizaran la operación, particularmente la CNMC. "Tenemos plena confianza en que lo harán conforme a lo que está reglado", ha apuntado en velada referencia a la posible tentación de presiones políticas a la institución. Pero sobre todo se ha mostrado muy conciliador con Cuerpo: "Las preocupaciones del ministro, que comparto en gran medida, son áreas en que tenemos que trabajar y confío en que podremos trabajar conjuntamente, también con los organismos que tienen que analizar la operación".

Frente a ello, Cuerpo ha afirmado su "total respeto institucional a la CNMC" y ha apuntado que "esperará" al resultado de su análisis. También ha argumentado que el precepto legal que permite al Ministerio de Economía aprobar o no las fusiones bancarias le da "total legitimidad" para pronunciarse sobre la opa. Por otra parte, ha adelantado que el Gobierno tiene intención de elevar la previsión de crecimiento del PIB desde el 2% actual hasta una cifra que estará cerca del 2,5% en las próximas semanas, como parte del proceso de tramitación de los nuevos Presupuestos en el Parlamento.