El presidente del Parlamento Europeo (PE), Josep Borrell, advirtió ayer de que el acuerdo presupuestario alcanzado por los líderes de la UE "está aún muy lejos" de la posición de la Eurocámara, aunque no quiso anticipar lo que hará la institución.

El PE debe dar su visto bueno al pacto presupuestario que se alcanzó en la madrugada de ayer, y Borrell recordó en un comunicado que "el acuerdo en el seno del Consejo no cierra el proceso. Marca el comienzo de la última fase de negociaciones con el Parlamento Europeo y la Comisión".

Advirtió que, "sin querer prejuzgar las orientaciones que serán tomadas por el Parlamento Europeo, constato que la posición del Consejo está aún muy lejos de la del Parlamento Europeo". Añadió que la conferencia de presidentes de grupos de la Eurocámara comenzará a analizar "con detalle", en la reunión que comienza en Viena esta noche, el texto aprobado por el Consejo.

Borrell ya avisó el jueves a los jefes de Estado y Gobierno de la Unión Europea (UE), antes del inicio de la cumbre, de que debían mejorar la propuesta de la presidencia británica del miércoles, que preveía un techo de gasto del 1,03 por ciento de la Riqueza Nacional Bruta (RNB) de la UE.

"Más vale que no pierdan el tiempo en el Consejo intentando llegar a un acuerdo sobre esa propuesta", llegó a decir Borrell a los líderes, a quienes resaltó la contradicción que implica reducir el techo financiero cuando la UE acaba de absorber a diez nuevos países, la mayoría con rentas inferiores a la media comunitaria, y prevé integrar a otros dos, Rumanía y Bulgaria, en el 2007.

La Eurocámara planteó en junio unos gastos del 1,07 por ciento de la RNB, mientras que la Comisión Europea había propuesto aún más, un 1,14 por ciento.

Finalmente, la cumbre alcanzó un acuerdo para que el presupuesto alcance el 1,045 por ciento de la RNB, y queda por ver si el PE lo considerará suficiente.

"Es posible que piensen que a fin de cuentas los diputados cederán a las presiones de los gobiernos y acabarán aceptando cualquier acuerdo del Consejo. Bien, pues eso ya no funciona", advirtió el jueves Borrell a los jefes de Estado y Gobierno.

No obstante, el presidente de la Eurocámara declinó especular sobre cuál sería el umbral mínimo que estarían dispuestos a aceptar los eurodiputados en la negociación con el Consejo.

Al término de la cumbre, una vez pactado el presupuesto comunitario, el primer ministro luxemburgués, Jean-Claude Juncker, se mostró confiado en que en la Eurocámara consiga "mejorar" la dotación de las perspectivas financieras.